El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) publicó, el 10 de diciembre pasado, los resultados de la Encuesta Nacional de Victimización y Percepción sobre Seguridad Pública (ENVIPE) 2020. El evento coronó la hazaña de una encuesta presencial en toda la República mexicana, en medio de las duras circunstancias que impuso la pandemia. Fue también un acontecimiento donde se mostraron resultados inesperados sobre tendencias del crimen y de percepciones de la seguridad ciudadana en el país.

La proeza. Los gestos de exceso en el cumplimiento de un deber conmueven siempre. La ENVIPE 2020 es justo eso. Esta encuesta, cuyo levantamiento inició en marzo del 2020, tuvo que suspenderse a finales del mismo mes, al tiempo que el Covid 19 nos arrastraba a la crisis que hoy vivimos. Fue entonces cuando los funcionarios del Inegi tuvieron que afrontar el dilema de continuar con el levantamiento o cancelarlo por completo. La primera opción representaba un riesgo para los encuestadores que tendrían que salir a campo; la segunda, significaba perderse de información clave en uno de los temas más sensibles para todos los mexicanos. Ante esta dura decisión la balanza se inclinó por reanudar el levantamiento. Fue así como cerca de mil encuestadores, en plena pandemia y con estrictos protocolos, lograron entrevistar a más de cien mil mexicanos en su propia casa, en cada rincón de nuestro territorio, entre julio y septiembre. Fue un esfuerzo sin precedente.

La sorpresa. La profunda dedicación logró sus frutos. La ENVIPE nos ofrece resultados sorprendentes que sugieren la posibilidad de menos crimen en el país, mayor sensación de seguridad, más confianza en las instituciones de combate y persecución del crimen y más denuncia.

Para empezar, la encuesta muestra que los mexicanos residentes en sus hogares reportan haber sufrido menos eventos de victimización y menos personas victimizadas; esto se traduce en menos crimen en términos nominales pero también en menos víctimas. El patrón se observa en la gran mayoría de las entidades federativas y en casi todos los crímenes materia de la encuesta. Son resultados que nadie anticipaba.

Además de la reducción en la incidencia y prevalencia delictiva, la Envipe reporta un incremento significativo en la percepción de seguridad que tienen los mexicanos. Un trío de gráficas en el boletín del Instituto consultable en https://www.inegi.org.mx/app/saladeprensa/noticia.html?id=6184 muestra, indubitablemente, un cambio de tendencia en los últimos dos años que apunta hacia una mejora en la percepción de seguridad tanto en la colonia, en la demarcación municipal y en la entidad de residencia de cada ciudadano.

Por otro lado, las instituciones de seguridad y aquellas dedicadas a perseguir el crimen también logran mejores evaluaciones. Tampoco esto se esperaba. Finalmente, y para coronar el bono de credibilidad en nuestras instituciones, la Envipe reporta un incremento en la denuncia del delito. Es inaudito.

Estos hallazgos cruzan de lado a lado el territorio y animan a tener un gramo de esperanza. Hoy es claro que la valentía de los miembros y los encuestadores del Inegi pagó con creces. Por un lado se logró preservar la serie de observaciones en el tiempo, completando así un retrato de diez años emblemáticos. Por otro lado, el compromiso cívico del Instituto nos regaló datos sorpresivos que nos convocan a seguir estudiando el crimen y la respuesta al mismo en nuestro país.

Investigadora en justicia penal.
@Layda Negrete

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