Existen obras que trascienden la lectura para convertirse en espacios habitables. "México: Mediador clave en América Latina" pertenece a esta jerarquía. Este volumen se erige como una cartografía viva de una diplomacia que ha demostrado su capacidad para construir puentes allí donde el intervencionismo levanta muros. Su presentación simultánea, en el histórico Tlatelolco y en Santiago de Chile, constituye una declaración de principios: la voluntad política unificadora disuelve cualquier distancia geográfica.

Coordinada junto a Roberto de León Huerta, esta obra congrega a los protagonistas directos y voces diplomáticas de nuestra Cancillería en los distintos conflictos. Sus capítulos constituyen el testimonio vivo de quienes han ejecutado la promoción de la política exterior mexicana, cimentada invariablemente en la Doctrina Estrada y la búsqueda de la paz. A través de estas plumas expertas, el texto sistematiza la mediación como una inalterable política de Estado y una vocación irrenunciable de nuestro pueblo.

La primera sección del libro funciona como un manual de historia aplicada. El recorrido reivindica el Pacto de la Embajada de 1948 en Costa Rica, un episodio fundacional que consagra la vigencia absoluta del derecho de asilo como tradición sagrada de nuestra política exterior. Con esa base moral, la obra examina la ingeniería de la paz en la segunda mitad del siglo XX.

Los capítulos dedicados a Centroamérica revelan la anticipación estratégica de México ante la Guerra Civil de El Salvador y desentrañan la compleja ingeniería política del Grupo Contadora. Estos textos explican los engranajes técnicos que facilitaron los Acuerdos de Paz de Chapultepec. Cierra este bloque el análisis sobre la Invasión a Panamá, un testimonio que evidencia cómo la soberanía mexicana se sostiene con el cuerpo y la ley ante el asedio militar.

Con la mirada puesta en los desafíos del siglo XXI, la segunda parte del libro aborda las urgencias del presente. Se disecciona la "cirugía diplomática" para la reconciliación en Venezuela, exponiendo las metodologías precisas para el diálogo entre partes en conflicto. Asimismo, el estudio de caso sobre la Cooperación Sostenible en Haití demuestra empíricamente que la solidaridad mexicana opera como una capacidad técnica efectiva.

El análisis cobra máxima actualidad al examinar la participación de México en el Proceso de Paz en Colombia, específicamente en la Mesa de Diálogos con el ELN. Esta sección ratifica que nuestra mediación permanece como un activo indispensable para la estabilidad y la hermandad regional.

La obra concluye con una proyección audaz hacia el futuro, definiendo tres ejes que reorientan la diplomacia moderna. Primero, profundiza en las redes del Poder Suave como herramienta de influencia legítima. Segundo, establece los mecanismos de la Red Iberoamericana de Mujeres Mediadoras, situando la perspectiva de género como un pilar fundamental para garantizar una paz duradera. Finalmente, alerta sobre la batalla comunicacional en la era digital y reivindica el Derecho Internacional como el único escudo posible frente a la barbarie.

Para el gobierno de la Presidenta Claudia Sheinbaum, mirar hacia el 2026 implica consolidar esta "Soberanía Activa". Debemos construir una epistemología propia, autónoma y soberana. Entregamos este libro como quien entrega una brújula en medio de la tormenta. En sus páginas, en sus títulos y en sus lecciones, late la arquitectura de esa Patria Grande que estamos convocados a construir. Chile y México, desde la memoria y hacia el porvenir, ratifican una alianza inquebrantable que sitúa a la dignidad humana en el centro de nuestra historia.

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