El 8 de marzo nos recuerda que cada derecho conquistado ha sido fruto de organización, de persistencia y de una profunda convicción de justicia. Esta fecha surgió de las movilizaciones obreras de finales del siglo XIX y principios del XX, cuando mujeres trabajadoras alzaron la voz para exigir jornadas justas, salarios dignos, condiciones laborales humanas y el derecho elemental a vivir con dignidad.

En 1910 se propuso establecer un día internacional para visibilizar estas luchas; en 1917, la fuerza de una huelga de trabajadoras marcó un punto de inflexión histórico; y en 1975 la comunidad internacional reconoció oficialmente esta fecha como símbolo de reivindicación global.

El 8 de marzo es una fecha para recordar lo que hemos avanzado y para reconocer lo que aún falta por transformar. Y así ha ocurrido, con la llegada a la Presidencia de la República de la primera mujer en doscientos años del México independiente, la doctora Claudia Sheinbaum Pardo, se han fortalecido las políticas públicas y acciones en favor de nosotras las mujeres, una de las primeras decisiones que tomó nuestra presidenta fue declarar el año 2025 como año de la Mujer Indígena, visibilizando así a un sector de la población históricamente desdeñado.

Desde la Cámara de Senadores hemos impulsado y acompañado las iniciativas en favor de quienes somos más del 50% de la población en México, reafirmamos nuestro compromiso de legislar para cerrar brechas, erradicar la violencia y asegurar que ninguna mujer, sin importar su origen, condición social, lengua, edad o territorio, vea limitado su proyecto de vida por ser mujer.

En la LXVI Legislatura iniciamos con la reforma constitucional en noviembre de 2024, que incorporó de manera explícita la igualdad sustantiva, la perspectiva de género y la erradicación de la brecha salarial por razones de género, así como con la creación de la Secretaría de las Mujeres. Y así continuamos en enero de 2025 con un paquete de reformas que armonizaron 17 ordenamientos jurídicos en materia de igualdad sustantiva y perspectiva de género; en el que se actualizan leyes en materias como educación, salud, trabajo, desarrollo social, vivienda, cultura y seguridad social. Asimismo, contiene cambios en el Código Nacional de Procedimientos Civiles y Familiares, así como en legislaciones laborales y de protección social. Todo este andamiaje jurídico coloca en el centro a las mujeres, niñas y adolescentes, con un marco reforzado de obligaciones para prevenir, atender y erradicar todas las formas de violencia de género.

Cabe mencionar que en el marco del Día Internacional de la Mujer en la Cámara de Senadoras y Senadores se entrega hoy el Reconocimiento “Elvia Carrillo Puerto”, que lleva el nombre de una mujer extraordinaria: pionera del feminismo social mexicano, promotora incansable del sufragio femenino y firme defensora de los derechos de las campesinas y de las mujeres mayas.

La galardonada es Cecilia López Pérez, mujer indígena tsotsil, originaria de Bayalemo, en el municipio de San Andrés Larráinzar, Chiapas. Hace más de tres décadas, Cecilia ha defendido los derechos humanos de las mujeres indígenas en los Altos de Chiapas y desde 2011 ha acompañado de manera directa a más de 330 mujeres que han enfrentado violencias familiares, sexuales, comunitarias, institucionales y estructurales.

Con este reconocimiento hacemos patente la política de igualdad del Senado con el objetivo de fomentar una sociedad más justa.

Presidenta de la Mesa Directiva del Senado.

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