Los que andan “muy acelerados” para ganar espacio rumbo a las elecciones intermedias en Veracruz, nos platican, son los hijos del exgobernador priista Fidel Herrera Beltrán. Nos detallan que el diputado federal Javier Herrera Borunda (PVEM) anda impulsando liderazgos locales en la Auditoría Superior de la Federación, y para los próximos comicios, cuando se elegirá a diputados locales y federales, mientras que su hermana, Rosita Herrera, “no canta mal las rancheras”, pues anunció la Fundación Tío Fide que busca trabajar en favor “de los más necesitados”. Nos dicen que varios se preguntan quién de ellos se lanzará por la gubernatura en 2030 y, sobre todo, si le podrán competir “al tú por tú” a los cuadros de Morena. ¡Qué tal
Arranca en La Paz “la batalla de las bardas”
Desde Baja California Sur nos comentan que las bardas entraron al debate político, luego que aparecieron varias pintas en La Paz promocionando a la alcaldesa Milena Quiroga Romero (Morena) como candidata guinda. Nos relatan que el dirigente estatal del PAN, Rigoberto Mares Aguilar, exigió al árbitro electoral garantizar piso parejo e investigar actos anticipados de campaña de doña Milena, quien muy fresca dijo que son “ciudadanos emocionados ejerciendo su libertad de expresión”, lo que provocó que sus detractores sólo “miraran al cielo”, mientras sus simpatizantes le celebraron la respuesta. ¿Quién le cree?
Exalcalde de Tuxtla busca volver pese a resultados
El que “anda de un lado para otro” en Chiapas, nos comentan, es el exalcalde de Tuxtla Gutiérrez (2018-2024) Carlos Morales Vázquez (Morena), pues va de reunión en reunión en barrios y colonias de la capital chiapaneca con varios miembros destacados de su partido, con miras de ser el candidato para volver a dirigir el ayuntamiento. Sin embargo, nos señalan que, en las calles, los pobladores tienen otra opinión, pues varios opinan que, si con ese interés hubiera atendido en su momento, los problemas de inseguridad, falta de agua, obras, alumbrado, arreglo de calles y otros varios que dejó pendientes, entonces “otro gallo le cantaría”. ¡Zas!

