Donde “se dieron hasta con la cubeta”, nos platican, fue en el Congreso de Sinaloa, pues todo empezó cuando la diputada local del PRI Paola Gárate Valenzuela criticó a los morenistas por la inseguridad, por incumplir eso que tanto cacareaban de “ser diferentes”, y dijo que eran similares al gobierno de Nicolás Maduro. Nos relatan que eso encolerizó a la bancada guinda, y fue el legislador Serapio Vargas Ramírez quien respondió acusándolos de ser “una pobre oposición”, de no tener dignidad y que “a cambio de recibir una feria” votan a favor de las propuestas morenistas, lo cual prendió más el ambiente, y aunque don Serapio quiso componerlo después y dijo que se refería a la feria de juegos mecánicos, no hubo ni cómo ayudarle, ya había “regado el atole”. ¡Auch!
“Regalazo” a empresa investigada
Desde Jalisco nos platican que el secretario de Administración, Rafael Orendain Parra (MC), dio más pistas del “regalazo” que el gobierno estatal dio a la empresa Broxel, investigada por la Secretaría Anticorrupción del gobierno federal, y la única que participó en la licitación para administrar la tarjeta La Única, con la que la administración local entregará todos los apoyos sociales y subsidios. Nos detallan que por cada tarjeta que se activa, la empresa recibirá un pago mensual de 5.45 pesos; el contrato estará vigente hasta el último día de la actual administración y la meta es tener activas entre 1.5 y 4 millones de plásticos, lo que representa un ingreso mensual para la empresa de entre 8.18 y 21.8 mdp durante los próximos cinco años, sin contar con los datos de millones de clientes potenciales. ¡Qué tal!
Por ofrecido, le llueven reclamos
En Baja California Sur nos comentan que el diputado federal Manuel Cota Cárdenas (Morena) se quiso poner creativo y “abrió micrófono” en sus redes sociales para “escuchar al personal del sector salud del estado y apoyar con la ayuda de amigos voluntarios”. Nos indican que la respuesta lo rebasó, pues más que aplausos recibió una avalancha de reclamos por falta de medicamentos, insumos, especialistas, centros de salud rurales sin lo básico, personal sin basificar y un largo etcétera que exhibió la severa crisis por la que pasa el sistema de salud, la cual, según comentaron algunos, no se resuelve con buenas intenciones ni con donaciones o el cariño de sus cuates, sino con presupuesto y soluciones de fondo en los Congresos. ¿Se habrá arrepentido don Manuel de “dar la palabra”?

