Desde San Luis Potosí nos cuentan que, “para sorpresa de propios y extraños”, el pasado viernes estuvo por estas tierras el secretario de Organización de Morena, Andrés Manuel López Beltrán, quien encabezó algunas reuniones con la estructura del partido, las cuales fueron “de bajo perfil”, sin multitudes ni convocatoria mediática y, a decir de muchos, muy desangeladas. Nos relatan que, además de la presencia de don Andy, llamó la atención de los potosinos la ausencia de la dirigente estatal morenista Rita Ozalia Rodríguez Velázquez, quien “no asomó la nariz”, por lo que varios se preguntan ¿qué habrán tratado que no quería que estuviera doña Rita?, ¿será que el partido guinda ya tiene fracturas? ¡Qué nervios!
Acata Congreso de Puebla resolución de SCJN sobre “ciberacoso”
Al que le tocó “tragar sapos”, nos platican, fue al presidente de la Junta de Gobierno y Coordinación Política del Congreso de Puebla, Pavel Gaspar Ramírez (Morena), luego que la Suprema Corte de Justicia de la Nación echó abajo la llamada Ley de Ciberacoso, impulsada por Morena, que buscaba castigar penalmente a quien insultara, ofendiera, agraviara o vejara a otra persona en redes sociales. Nos indican que a don Pavel le tocó la tarea de dar la cara y anunciar que se acatará el fallo, aunque en los pasillos varios comentaron que eso ocurre cuando legislan con enojo, por consigna o simplemente “por quedar bien”, y ojalá se aprenda de la lección para no tomar decisiones importantes con el hígado. ¡Auch!
Sale góber de Chihuahua a poner orden entre aspirantes a la capital
La que aplicó el “a grandes males, grandes remedios” en Chihuahua, nos comentan, fue la gobernadora María Eugenia Campos Galván (PAN), pues mandó a relajarse a los dos “suspirantes” más visibles que compiten por la capital del estado. Nos relatan que luego de la serie de declaraciones y comentarios sobre quién podría ser “el bueno” para quedarse con la candidatura panista —entre el fiscal César Jáuregui Robles y el secretario de Gobierno, Santiago de la Peña Grajeda (PAN)—, doña Maru consideró que ya era mucho el ruido y los reunió para pedirles que “se fueran a tomar un tequilita” para que se relajaran, ya que en los últimos días habían estado un poco tensos. A ver si con eso se calman las aguas. ¡Zas!

