El que sigue ocupado en todo menos en su deber, nos platican, es el diputado federal y exgobernador de Morelos, Cuauhtémoc Blanco Bravo (Morena), pues ahora está por sacar un pódcast con los exfutbolistas Germán Villa e Isaac Terrazas, en el que no se hablará de iniciativas de ley, la inseguridad pública o sus denuncias por acoso sexual, sino sólo de temas triviales. Nos indican que El Cuau presumió que la idea surgió en “una noche de copas” con sus amigos y a su estilo justificó que “si hay un chingo de güeyes que lo hacen, ¿por qué nosotros no?”, por lo que ahora en Morena se les está “juntando la chamba”, pues también tienen el caso del actor y diputado con licencia Sergio Mayer ¿O será que la bancada de San Lázaro es estilo Montessori?
Burocracia pone a prueba a presidenta municipal
La que “tiene su prueba de fuego” en Baja California Sur, nos cuentan, es la alcaldesa de Mulegé, Edith Aguilar Villavicencio (PAN), ante la presión del sindicato de burócratas del estado que exige 6.5% de aumento salarial y 7% en bonos. Hasta ahora, nos indican que doña Edith se ha desmarcado: advierte que de hacerlo implicaría un gasto adicional de 19 millones de pesos al año y pondría en riesgo los servicios en un municipio con amplias zonas rurales y aisladas y aún hay deudas heredadas, mientras el sindicato presiona por el alto costo de vida en la región. La situación se complica porque deberá definirse pronto, ya que suena como aspirante a contender por la gubernatura. ¡Prueba de fuego!
Se asoman diferencias en bancada morenista
Desde Chiapas, nos comparten que “no todo es miel sobre hojuelas” en la bancada de Morena en el Congreso local, como aparentan, pues la presidenta del Legislativo, Alejandra Gómez Mendoza (Morena), criticó que su compañera, la legisladora Sahara Munira José Flores (Morena), lleva más de un año sin instalar la Comisión de Atención a Feminicidios y como dijo don Teofilito: “ni la instalará”. Sin embargo, nos señalan que varios responsabilizan también a doña Alejandra de la omisión, pues no hubo voluntad de su parte ni de su bancada, además de que algunos acusan que todo es parte de un conflicto interno. ¡Zas!

