Donde más de uno “se quedó con el ojo cuadrado”, nos platican, es en Veracruz, luego de que en un afán de ser “muy incluyente y democrática”, la gobernadora Rocío Nahle García (Morena) anunció que su gobierno hará una consulta pública para preguntarle “al pueblo bueno” qué nombre quiere para la nueva línea de autobuses oficial de la capital, con camiones chinos recién adquiridos. Sin embargo, nos indican que muchos xalapeños se sintieron ofendidos porque jamás fueron consultados hace un par de semanas para decidir unilateralmente el aumento en el pasaje del transporte urbano de ocho a 12 pesos, y para el cual “no dijeron ¡agua va!” hasta que el aumento ya estaba en sus bolsillos. ¡Qué espontáneos!
Por no explicar, terminan sus logros en la farándula
El que “perdió la rienda” de la estrategia de seguridad y de comunicación, nos cuentan, fue el gobernador de Zacatecas, David Monreal Ávila (Morena), luego de que un importante operativo para la captura de un líder criminal del CJNG quedó oculto por los reflectores para la familia Aguilar y la explicación oficial en medios de espectáculos. Nos detallan que el primer resbalón fue del secretario general del Gobierno, Rodrigo Reyes Mugüerza (Morena), quien desaprovechó una rueda de prensa para aclarar toda especulación referente a la familia Aguilar y su seguridad, pero lo peor fue que el fiscal estatal Cristian Camacho Osnaya “le hizo segunda” al dar las explicaciones de lo ocurrido en exclusiva en “programas de chismes”. ¡Ni cómo ayudarlos!
Toma distancia PAN de su alcalde en Cuautla
El que hizo rabieta en Morelos, nos comentan, fue el presidente municipal de Cuautla, Jesús Corona Damián (PAN), pues “plantó cara” a la dirigencia estatal del PAN, luego de que el comité directivo “le aplicó la de Pedro” y se deslindó de él por los niveles de inseguridad pública en el municipio. Nos señalan que don Jesús le respondió a los panistas que él no trabaja para un partido, que había llegado al cargo por el apoyo del PRD y que su único compromiso es con los ciudadanos, aunque en las calles no opinan lo mismo. ¡Auch!

