Cada inicio de año trae consigo una mezcla de desafíos, expectativas y oportunidades, y el año 2026 no es la excepción. El tema económico vuelve a colocarse en el centro de la conversación. Fortalecer el empleo, la formalidad laboral, los niveles de productividad y la igualdad económica son áreas de oportunidad en las que debemos mejorar. El reto está en crecer para incrementar las condiciones de vida de los mexicanos. Para muchas familias, enero representa el primer gran desafío: cumplir con la ilusión de los Reyes Magos.
Pero los desafíos de 2026 no se agotan en lo económico. La educación vuelve a aparecer como uno de los temas centrales en la agenda nacional. La cobertura, la calidad de los contenidos, la igualdad en el acceso, las condiciones laborales de los docentes, la deserción escolar y la necesidad de vincular el aprendizaje con las demandas reales del país son temas cuya atención resulta prioritaria para las instituciones del Estado mexicano.
Por su parte, la salud pública tampoco es ajena a presiones. El envejecimiento de la población, el aumento de las enfermedades crónicas y la necesidad de mejorar el acceso oportuno a servicios médicos y medicamentos pondrán a prueba la capacidad institucional este año.
A estos desafíos se suma uno de los más sensibles para la ciudadanía: la seguridad pública. La reciente aprobación en el Congreso de un nuevo marco jurídico para combatir la extorsión deberá contribuir a reducir un delito que ha crecido de manera significativa y que obliga a miles de personas a pagar un gravamen ilegal impuesto por grupos criminales. Las acciones de las autoridades de procuración e impartición de justicia serán claves para erradicar este flagelo.
La vida democrática también será un tema en este año que inicia. En entregas anteriores señalé algunos de los temas legislativos más relevantes que se abordarán en la Cámara de Diputados, entre ellos la reforma político-electoral, los nombramientos de tres consejeros del Instituto Nacional Electoral y la designación del titular de la Auditoría Superior de la Federación. La discusión deberá centrarse en cómo fortalecer el voto libre, proteger la autonomía de las instituciones electorales, impedir la intervención del crimen organizado en los comicios y reforzar la rendición de cuentas en el gasto público.
Los desafíos de 2026 no son necesariamente distintos a los de años anteriores, pero existe la posibilidad de que, mediante acuerdos y con responsabilidad, podamos enfrentarlos de manera exitosa. Hago votos porque así sea.
A ti que me lees, a tu familia y a todo México les deseo que este 2026 sea un gran año, lleno de bendiciones, salud y prosperidad. Que vivamos en un país en el que sepamos transformar los desafíos en aprendizajes y las diferencias en acuerdos; que sea un año para fortalecer la confianza, cuidar lo que nos une y trabajar con visión de largo plazo. Que sea un año para defender la patria, la familia y la libertad. Feliz 2026.
Presidenta de la Cámara de Diputados

