Cada golpe a los DH es un golpe a la democracia

Kenia López Rabadán

El próximo primero de septiembre el titular del poder ejecutivo federal presentará su primer informe de gobierno. Los pendientes son muchos; sin embargo, como la mayoría de los gobernantes, seguramente no hará mención a las grandes deudas y errores que ha cometido su gobierno, entre los que destaca el combate a la delincuencia y la cancelación del programa de estancias infantiles.

Este año ha sido difícil en cuanto a Derechos Humanos se refiere. No tengo duda que uno de los más oscuros pasajes en este año ha sido el ataque del Gobierno Federal en contra de los organismos públicos autónomos, en especial, en contra de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos. El Presidente de la República no sólo decidió no recibir personalmente el informe de la CNDH, sino que a la primera recomendación que se emitió por actos de su gobierno, resolvió rechazarla, aún y cuando dijo textualmente en diciembre pasado: “Vamos a aceptar y vamos a cumplir todas las recomendaciones de la CNDH y vamos a respetar su autonomía”.

Sin embargo, ni aceptó sus recomendaciones, ni respeta su autonomía, ya que sigue latente la amenaza puesta como iniciativa del grupo mayoritario para eliminar de un plumazo todas las comisiones estatales de derechos humanos.

Hace unas semanas, fuimos testigos de un nuevo ataque del grupo en el poder en contra de la institución defensora de los derechos humanos, ya que la mayoría de los legisladores del partido oficial decidieron desechar la solicitud que realizó el ombudsperson para citar a comparecer a los servidores públicos que no aceptaron la recomendación 29/2019, relativa a la cancelación del programa de estancias infantiles.

Si los argumentos para rechazar la recomendación son débiles, los que dieron para que no comparecieran los servidores públicos son totalmente lamentables.

Las dependencias involucradas argumentaron que el apoyo económico destinado para las estancias se estaba dando directamente a los beneficiarios, por lo que se cumplía con el principio de progresividad establecido en nuestra Constitución, sin embargo, es importante señalar que actualmente se dan menores recursos, ni se tienen los beneficios que otorgaba el programa anterior. Hoy, no hay seguro contra accidentes, capacitación, supervisión de las personas que cuidan a los menores, ni recursos para mejorar la infraestructura del lugar donde se encuentran las niñas y niños.

Antes existía alimentación adecuada, vigilancia de salud, estimulación temprana y detección oportuna de discapacidades. Inclusive los menores que acudían a las estancias infantiles tenían como acreditado el primer año de preescolar.

Se quejan de que presuntamente había corrupción en las estancias infantiles, pero crean un programa sin medidas de fiscalización adecuadas. No existe forma de garantizar que el recurso sea utilizado para el cuidado de las niñas y niños de este país.

La situación de los derechos humanos en México es complicada; y el hecho de que representantes del Gobierno Federal se reunieran con grupos del crimen organizado no abona en nada en lograr los derechos de justicia y verdad que las y los mexicanos requieren.

Confío en que el Gobierno rectifique el rumbo, cada golpe a los derechos humanos es un golpe a nuestra democracia y cada golpe a la democracia nos acerca más al autoritarismo.

Senadora de la República

TEMAS RELACIONADOS
Guardando favorito...

Comentarios