T-MEC y sector financiero: indispensables, pero no suficientes

Julio Alejandro Millán

Coincidimos con uno de los más recientes argumentos de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público sobre que el Tratado entre México, estados Unidos y Canadá (T-MEC) y el sistema financiero serán los dos motores de la expansión.

Es claro, un país que tiene certeza en las reglas del juego y, en su caso, sus empresas tienen acceso a financiamiento de corto, mediano y largo plazo, debería apuntar hacia la recuperación.

Sin embargo, también consideramos que estos dos motores por sí mismos no serán suficientes. Si bien es cierto que, claramente esperamos una aportación de ambos al crecimiento económico, también lo es que la falta de políticas públicas para apuntalar la economía afectará los resultados posibles.

En el caso del T-MEC, tenemos claridad de que detonará inversiones que han estado detenidas, principalmente porque antes de su definición no había seguridad de las reglas del juego, pero luego a ello se sumó la incertidumbre asociada a la pandemia de Covid-19 y otros factores que, sin duda, afectan a la toma de decisiones, como la guerra comercial entre Estados Unidos y China, y las elecciones presidenciales en Estados Unidos.

No obstante, también debemos considerar una serie de factores internos que ha motivado fuerte incertidumbre, tan sólo por mencionar algunos: la cancelación del proyecto de Constellation Brands en Mexicali, la cancelación de la participación privada en la generación de energías limpias, la constante negativa del gobierno a ofrecer apoyos a los empresarios durante la presente crisis económica, entre otros. Seguramente, estas inversiones se están gestando, es decir, los planes de negocios están por concluirse y no madurarán hasta finales de este año, o incluso en varios casos hasta 2021.

Por ahora, la inversión fija bruta, es decir los gastos realizados en maquinaria y equipo de origen nacional e importado, así como los de construcción, van a la baja. Según datos de Inegi, en marzo registraron una caída de 11.1% respecto del mismo mes de 2019, mientras que, por otro lado, la inversión extranjera directa, según datos de Banco de México, cayó 26% en el primer trimestre de 2020 a tasa anual.

Es imperativo buscar un ambiente de negocios que permita el desarrollo y la atracción de nuevas inversiones, lo que constituirá uno de los elementos más importantes en la recuperación, a través de la generación de nuevos empleos y del impulso a la cadena de proveeduría y de demanda.

Ahora bien, respecto del segundo motor, el sistema financiero, estamos claros en que ha hecho un gran esfuerzo por financiar tanto a familias como a empresas durante la coyuntura. Según datos de Banxico, en el primer trimestre de 2020 el total de financiamiento interno al sector privado no financiero fue de 3.7 billones de pesos (a precios de 2013), lo cual es 7.3% mayor al mismo periodo de 2019. De este monto, 59% fue para empresas, 22% se destinó al consumo y 19% a la vivienda. Incluso, dado el decrecimiento del PIB y el aumento del financiamiento, durante el primer trimestre de 2020 este último alcanzó 34% del PIB.

Aun así, México es uno de los países con menor financiamiento como proporción del PIB, considerando que en América Latina esta proporción ha sido cercana a 54% en promedio, mientras que en los miembros de la OCDE ronda 140%. Ciertamente, estamos lejos de tener un sistema financiero con la capacidad de financiamiento de los países más desarrollados y también de países similares.

No obstante, si bien la aportación al crecimiento económico del sector financiero parece limitada, también es cierto que tiene un alto potencial que debe trabajarse mediante políticas públicas eficientes, decididas y orientadas al desarrollo de la economía nacional.

En suma, no menospreciamos el impulso que el T-MEC y el sistema financiero ofrecen a la recuperación económica; sin embargo, por sí solos difícilmente lograrán los resultados que el país necesita. Es sumamente importante generar un ambiente para atraer inversiones en el que los proyectos productivos prosperen, para ello la participación decidida y objetiva del sector público es crucial.

 
Presidente de Consultores Internacionales, S.C.

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