Los retos hacia la recuperación económica

Julio Alejandro Millán

La estimación oportuna del Producto Interno Bruto (PIB) presentada por Inegi hace unos días revela un cuarto trimestre mejor del que hubiéramos supuesto, una caída anual de -4.6% con datos ajustados por estacionalidad. Respecto al trimestre anterior, las cifras de Inegi sugieren una recuperación de 3.1%, impulsada principalmente por el crecimiento en el sector industrial y el sector servicios, con 3.3% y 3.0%, respectivamente.

Sin duda, es una excelente noticia para México la recuperación económica. Aunque lenta y moderada, podría estar iniciando en los siguientes trimestres y, aunque desde la perspectiva de Consultores Internacionales, S.C. recuperar los niveles en el PIB previos a la pandemia podría tomar hasta tres o cuatro años más, existe una serie de acciones que deben impulsarse para que sea más rápida y sostenida.

En esta ocasión, con esta óptica de expectativas positivas para el futuro cercano de la economía mexicana, sugerimos algunas acciones que, en conjunto, los actores económicos nacionales debemos ejecutar para salir del atolladero que ha significado 2020.

Apoyo al empleo formal y productivo. Se requiere atenuar los efectos de la crisis económica. Preservar el empleo es en sí misma una política económica y social, por ser la primera fuente de ingresos de las familias, tener un elevado efecto multiplicador en la economía y en los ingresos del erario.

Impulso a las manufacturas. La industria requiere un nuevo y renovado impulso, una política industrial integral que promueva el contenido nacional, el desarrollo de diferentes eslabones de alto valor agregado en México, principalmente aquellos antes y después del ensamble. Estamos hablando de promover el diseño industrial, la manufactura nacional de productos tecnológicos, soluciones tecnológicas y software. Es un esfuerzo que no es lineal, requiere de la voluntad e integración de diferentes actores, por supuesto de los hacedores de política pública, pero también de la participación de organizaciones y cúpulas empresariales, de la academia y el sector financiero.

Financiamiento productivo. En Consultores Internacionales, S.C. consideramos que hay espacio para generar planes de apoyo financiero por parte de la banca privada y pública de primer y segundo piso. Esto será fundamental para retomar el crecimiento, pero debe hacerse con responsabilidad de todas las partes involucradas.

Aumento de la infraestructura e inversión productiva. Luego de varios años en los que la inversión extranjera directa superó 33 mil millones de dólares, 2020 podría cerrar con 27 mil millones y se esperan alrededor de 26.5 mil millones este año. Es imperativo que se generen condiciones para revertir esa situación y atraer inversión, aprovechar las condiciones que el T-MEC ofrece y desarrollar proyectos de infraestructura que mejoren la productividad de los factores del crecimiento económico.

Garantizar el Estado de Derecho. Es importante garantizar la seguridad física de los 126 millones de mexicanos, pero también la seguridad jurídica de las inversiones, combatir la impunidad, resolver con prontitud eventos que detienen la economía, como los bloqueos a carreteras y vías férreas.

Respeto a la institucionalidad. Viene un proceso electoral sumamente importante para el futuro de México. Sus resultados derivarán en el rumbo de la política fiscal y hacendaria hacia los siguientes años. Es importante que se garantice el respeto a los resultados, que los participantes actúen con cordura, voluntad política e institucionalidad.

No hay recetas, 2021 será un año retador, las expectativas son positivas y aun así no hay garantía de una recuperación completa en varios años más. El trabajo inteligente, la eficiencia y la capacidad de reinventarnos serán los elementos más importantes en este proceso de transición.
 

*Presidente de Consultores Internacionales, S.C.
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