Implicaciones y riesgos del paquete económico 2021

Julio Alejandro Millán

El pasado 8 de septiembre, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público entregó al Congreso de la Unión, para su evaluación y posterior aprobación, el paquete económico 2021. Se trata de tres documentos que definen la planeación económica anual, nos referimos a los Criterios Generales de Política Económica 2021, la Iniciativa de Ley de Ingresos y el Proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación.

Ha sido un ejercicio republicano responsable que, entregado en los tiempos que marca la ley, no presenta cambios fiscales aparentes y tampoco aumento de deuda. Consistente con la estructura de pensamiento y operación de esta administración es, bajo ninguna óptica malintencionado, y está enfocado al sector social y al seguimiento de los proyectos de infraestructura bandera como mecanismo de recuperación económica.

Dado el contexto actual de la economía mexicana, es oportuno analizar el paquete como mecanismo de recuperación económica, por lo que detectamos y evaluamos cuatro riesgos que consideramos de alto impacto para el futuro económico de México.

El primer riesgo lo identificamos en la determinación de los ingresos tributarios y petroleros. En los tributarios vemos dificultad de cumplir con los objetivos, porque consideramos que el consumo de los hogares se mantendrá débil y habrá una menor recaudación de IVA y de IEPS que repercutirá inevitablemente en el rendimiento de las organizaciones y en su tributación de ISR.

En el caso de los ingresos petroleros, calculados en 42 dólares por barril, están sustentados en una plataforma de producción de un millón 857 mil barriles diarios, que en Consultores Internacionales, S.C. consideramos optimista y difícil de alcanzar.

Ante la falta de una reforma hacendaria, vemos que el riesgo en los ingresos podría derivar en el incumplimiento de los compromisos de gasto y por ello recurrir a la implementación de mayores esfuerzos de fiscalización, en posibles recortes presupuestarios y hasta el aumento de deuda pública.

El segundo riesgo lo ubicamos en la orientación y consideración de la recuperación económica. El cumplimento de las estimaciones de crecimiento económico elaboradas por la SHCP para 2021 dependerá en buena medida de la capacidad que tengan los diferentes actores económicos de ejecutar y atraer nuevos proyectos productivos, de generar nuevos empleos, de usar nueva tecnología y de garantizar el retorno de sus esfuerzos de inversión. El Proyecto de Presupuesto de Egresos está enfocado en la inversión en infraestructura como el Aeropuerto Felipe Ángeles, el Tren Maya, la refinería de Dos Bocas, entre otros; sin embargo, no se plantean otros mecanismos de atracción y promoción de inversiones desde el extranjero, el fomento al turismo internacional y el apoyo al desarrollo de negocios al interior y al exterior.

Ciertamente, coincidimos en el diagnóstico que establece que elementos como el T-MEC y la posición estratégica de México en uno de los mercados más grandes del mundo, serán los impulsores para la economía en los años venideros; sin embargo, la diferencia está en que no consideramos que sea suficiente para una rápida recuperación del crecimiento económico.

El tercer riesgo lo identificamos en la óptica sobre la pandemia del Covid-19. El paquete económico se basa en un escenario de declive de ésta. No obstante, de momento resulta complicado ser optimistas sobre su conclusión y la percepción sobre los riesgos sanitarios que la ciudadanía adopte en los meses y años siguientes.

Finalmente, el cuarto riesgo lo observamos como una condición exógena al paquete y está en la ausencia de Estado de derecho. Este elemento, que afecta a la seguridad física y a la certidumbre jurídica, continuará mermando la toma de decisiones de inversión, tanto de nacionales como de extranjeros.

Estamos frente a un año que será de altos riesgos y cuyas implicaciones podrían llevarnos a una recuperación económica más lenta y prolongada que podría demorar entre tres y cuatro años más de lo esperado, teniendo consecuencias en la ciudadanía y en las organizaciones, por lo que sugerimos estar informados y preparados.
 

*Presidente de Consultores Internacionales, S.C.

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