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Caída industrial, debilidad estructural de la economía

02/06/2020
06:00
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El pasado 26 de mayo, Inegi publicó los resultados del Producto Interno Bruto del primer trimestre de 2020. En su comparación anual, es decir, primer trimestre de 2020 respecto del mismo periodo para 2019, observó una caída de 2.2%.

Por supuesto, los ojos de muchos analistas se encuentran en este momento en la coyuntura que atraviesa el país y el mundo. Si bien, ciertamente se debe a los efectos de la pandemia, recordar que para México la suspensión de operación inició en la última semana de marzo, es decir, prácticamente ya en el segundo trimestre. Los efectos de la crisis económica y sanitaria se percibirán significativamente en los resultados para el segundo trimestre que suponemos arrojarán un decrecimiento incluso a doble dígito.

Sin embargo, queremos referirnos a un tema cuya problemática es completamente estructural. El PIB de las actividades secundarias integrado por la minería, la generación y distribución de energía, la construcción y las industrias manufactureras, fue el sector con mayor reducción, de 3.5%, mientras que las actividades terciarias cayeron 1.2% y las primarias observaron un ligero crecimiento de 1.1%.

Esta caída en sector secundario es el reflejo de una debilidad que lejos está de deberse únicamente a la pandemia por Covid-19. Si observamos la dinámica de la industria nacional, desde el primer trimestre de 2016 al primero de 2020 sólo se han registrado seis tasas de crecimiento positivas, dicho de otra forma, la industria sólo ha visto crecimientos en seis de los últimos 17 trimestres.

Por supuesto, esto se ha materializado en una constante disminución de la aportación del sector a la economía mexicana, mientras que a principios de siglo estas actividades aportaban alrededor de 36% del PIB total, actualmente aportan alrededor de 29%.

En promedio, en los últimos años la composición de las actividades secundarias ha sido la siguiente: 55% industrias manufactureras, 23% construcción, 16% minería y 5% generación, transmisión y distribución de energía eléctrica, suministro de agua y de gas por ductos al consumidor final. Llama la atención que los sectores con mayores muestras de deterioro sean la construcción y las manufacturas, es decir, los dos componentes más importantes de la industria mexicana.

En el caso de la construcción, desde el último trimestre de 2018 ha caído en promedio 5.5% cada periodo, convirtiéndose en uno de los sectores más afectados. De hecho, asociado a ello, la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC) ya estima una pérdida de empleos de hasta medio millón. Para las industrias manufactureras los datos parecieran ser menores, pero son igualmente alarmantes, dada su participación en la economía nacional. En los últimos seis trimestres únicamente ha tenido resultados positivos en tres de ellos y en los últimos dos ha registrado caídas de 1.5% y 2.9%, respectivamente.

Lamentablemente, la situación podría complicarse más para el grueso del sector industrial, en los siguientes meses veremos la pérdida de cientos de miles de empleos, el cierre de operaciones de muchas empresas de todos los tamaños en todo el país. Si bien, el gobierno estima que podrían generarse hasta 2 millones de empleos, la pregunta es si alcanzarán a compensar los niveles de ingreso y bienestar perdidos, la respuesta definitivamente es negativa. Ciertamente, buena parte de esos empleos podrían generarse en el sector construcción a través de las obras bandera de esta administración, sin embargo, no suplirán el valor agregado que genera el sector industrial mexicano y su cadena de valor, a lo que debe sumarse el gasto realizado por millones de hogares que dependen de estas actividades.

Sin duda, se trata de un problema estructural. La debilidad de la economía nacional, de su sector industrial, de las empresas que generan valor agregado y empleos en el país ha quedado expuesta por la crisis. Esperaríamos la ejecución de políticas públicas en conjunto con el sector empresarial; lamentablemente, nada está más lejos de la realidad.

 
*Presidente de Consultores Internacionales, S.C.

Presidente de Consultores Internacionales, S.C.