Hay momentos en los que los datos dejan de ser números y se convierten en una advertencia. Los resultados más recientes de #DataCoparmex pertenecen a ese tipo de momentos. No describen una coyuntura aislada ni una percepción pasajera; dibujan con claridad el entorno en el que hoy operan miles de Empresas en México y las decisiones que están obligadas a tomar.
Invertir siempre implica riesgo. Lo que no puede normalizarse es invertir con miedo. Sin embargo, esa es la realidad que hoy enfrentan muchos Empresarios. Solo 39.5% de las empresas considera que este es un buen momento para invertir en el país, un nivel comparable al que vivimos durante la pandemia. No es una coincidencia: la incertidumbre económica, la inseguridad y el entorno político se han convertido en una combinación que frena decisiones, aplaza proyectos y reduce el margen para crecer.
La inseguridad dejó de ser un tema periférico para convertirse en un factor estructural. Uno de cada dos negocios fue víctima de algún delito en el último año. No es una estadística abstracta: son rutas de distribución interrumpidas, inversiones detenidas, costos adicionales y, en muchos casos, Empresas familiares que operan bajo presión constante. La extorsión es el ejemplo más claro. Hoy, 17.3% de las empresas la ha sufrido y, en casi siete de cada diez casos, ocurre vía telefónica. Peor aún: en más de un tercio de los reportes, el cobro se vincula con personas que aparentan ser autoridad. Ahí es donde el Estado de Derechos se pone a prueba.
A pesar de este entorno, hay un dato que no debe pasar desapercibido: 62.8% de las empresas planea ampliar operaciones. Esa cifra habla de algo profundo. Habla de resiliencia, de compromiso con México y de la convicción de que vale la pena seguir apostando por el país, incluso cuando el contexto no acompaña. Pero esa voluntad no puede sostenerse sola. Necesita condiciones.
Cuando el gasto regulatorio mejora —como ocurrió este año— se confirma que la coordinación institucional sí da resultados. Aun así, la mitad de las Empresas sigue enfrentando obstáculos para cumplir trámites básicos. Requisitos excesivos, procesos poco claros y costos elevados siguen drenando tiempo y recursos que deberían destinarse a producir, innovar y generar empleo.
La evaluación de los gobiernos estatales también envía una señal clara. Solo 31.9% de las empresas considera que sus autoridades han cumplido con sus propósitos. La caída es consistente y refleja una demanda concreta: seguridad, infraestructura funcional, servicios públicos eficientes y combate frontal a la corrupción. En este último rubro, 40.2% de las empresas enfrentó al menos un acto de corrupción en el último año, principalmente en los niveles de gobierno con los que más interactúan.
La reciente aprobación de la Ley General contra la Extorsión abre una oportunidad que no puede desaprovecharse. El reto ahora es que se traduzca en resultados reales: presupuestos suficientes, Policías capacitadas, Fiscalías fortalecidas y Jueces que actúen con firmeza. Sin aplicación efectiva, ninguna ley cumple su propósito.
México tiene frente a sí una oportunidad histórica para atraer inversión, integrarse con mayor fuerza a las cadenas de valor y consolidarse como un destino confiable. Pero ese potencial solo se materializa con seguridad, certeza jurídica, energía suficiente e instituciones que funcionen.
#DataCoparmex no narra una crisis inevitable. Expone una realidad que puede corregirse. Los datos están sobre la mesa. Escucharlos y actuar en consecuencia es una responsabilidad compartida. De ello depende que las Empresas sigan siendo motor de empleo, estabilidad y desarrollo para millones de familias. #OpiniónCoparmex
Presidente Nacional de Coparmex

