El nombramiento de un nuevo titular en la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (COFEPRIS) marca un momento clave para el sistema de salud mexicano. Desde la Asociación Mexicana de Laboratorios Farmacéuticos (AMELAF) damos la bienvenida a esta nueva etapa, pero, sobre todo, subrayamos la importancia de que pacientes, gobierno y sociedad en general tengan plena conciencia del papel estratégico que desempeña la autoridad regulatoria sanitaria.

La función de COFEPRIS va mucho más allá de abatir el rezago en trámites y autorizaciones. También trasciende una relación meramente administrativa con la industria farmacéutica. COFEPRIS es un pilar de confianza: confianza para los pacientes que consumen medicamentos seguros y eficaces; confianza para el sistema de salud; y confianza para atraer inversión, generar empleos, impulsar exportaciones y fortalecer la competitividad del país. COFEPRIS es, en todos los sentidos, sinónimo de certidumbre sanitaria.

La autoridad sanitaria tiene la responsabilidad de facilitar la fabricación y comercialización de medicamentos innovadores, biosimilares y genéricos que mejoren la calidad de vida de los pacientes y alivien el impacto en su bolsillo, sin comprometer la seguridad, la eficacia ni la calidad. Para lograrlo, se requiere seguir fortaleciendo a la institución y avanzar hacia un sistema regulatorio más eficiente, técnico y transparente, con procesos claros y predecibles.

Entre las principales tareas que tiene COFEPRIS destacan seis ejes. Primero, abatir de manera sostenida el rezago de trámites y autorizaciones, ya que éste impacta directamente el acceso oportuno de los pacientes a tratamientos esenciales, afecta la planeación industrial y genera incertidumbre para la inversión. Segundo, acelerar la digitalización de trámites mediante plataformas robustas, interoperables y trazables que reduzcan tiempos, errores administrativos y fortalezcan la transparencia.

Tercero, avanzar con los compromisos del Plan México para fortalecer la industria farmacéutica nacional como un componente estratégico de la soberanía sanitaria. Incrementar capacidades productivas locales, apoyar la inversión y nuevos registros sanitarios, y vincular esfuerzos con gobiernos estatales permitirá reducir la dependencia de importaciones y mitigar riesgos de desabasto.

Cuarto, profundizar el diálogo y la cooperación con autoridades regulatorias líderes a nivel internacional, como la FDA de Estados Unidos, para elevar estándares, optimizar procesos y acelerar el acceso a medicamentos. Quinto, consolidar una relación técnica y profesional entre COFEPRIS y la industria farmacéutica, basada en evidencia, diálogo estructurado y seguimiento puntual.

Finalmente, la revisión del T-MEC debe abordarse con una visión inteligente que preserve la certidumbre jurídica, impulse la innovación y fortalezca cadenas de valor regionales resilientes y debe servir para ir más allá de la relación comercial tradicional, fomentando la integración de clústeres de materias primas, el desarrollo conjunto de capacidades productivas y tecnológicas, así como la exportación y el flujo trilateral de medicamentos.

Fortalecer a COFEPRIS es una decisión en favor de los pacientes, del sistema de salud, del futuro sanitario y del desarrollo económico de México.

Presidente Ejecutivo de Asociación Mexicana de Laboratorios Farmacéuticos (AMELAF)

Únete a nuestro canal ¡EL UNIVERSAL ya está en Whatsapp!, desde tu dispositivo móvil entérate de las noticias más relevantes del día, artículos de opinión, entretenimiento, tendencias y más.

Comentarios