A muchos les gustaría que a México le vaya mal. Existen los que ambicionan que Estados Unidos ponga en crisis al país, anhelan que nos convirtamos en una colonia. También están los otros, aquellos que a todo lo que sucede le buscan el lado negativo o intentan demeritar el crédito de la acción encabezada por la presidenta.
No se trata de aplaudir ni de atacar, lo que sucede en temas de seguridad nos exige analizar con seriedad. Cuestionamos no para lamentarnos sino para encontrar soluciones factibles y efectivas. Todo esto exige, forzosamente, estrategia.
Estrategia es la palabra que define al gobierno de la Dra. Claudia Sheinbaum, cuando ella asumió el cargo comprendió que el éxito mayor del gobierno de Andrés Manuel López Obrador había sido en materia de justicia social, se debía de dar continuidad y ampliar la estrategia para que se llegara a otros sectores: mujeres y estudiantes de educación básica.
El reto, entonces, era la seguridad. Asumir una estrategia que le permitiera disminuir los índices de violencia. Pacificar al país no es una labor menor, pensemos las corruptelas del sistema: el encargado del combate al crimen organizado en el gobierno de Felipe Calderón, Genaro García Luna, se encuentra preso en EE. UU. por las componendas y beneficios que otorgó a algunos de los grupos criminales. Romper esta inercia necesitaba de una nueva visión. No inventar sobre la marcha, por ello el mayor acierto de la presidenta fue designar a Omar García Harfuch, ambos ya habían dado resultados favorables en la ciudad.
Estrategia, justicia y tecnología han sido elementos que han permitido la disminución de homicidios de septiembre de 2024 a diciembre de 2025 en 40% esto representa 34 asesinatos menos todos los días.
El pasado 22 de febrero nos enteramos que Nemesio Rubén Oseguera Cervantes, “El Mencho”, había sido abatido por fuerzas federales. El narcotraficante más importante del país y líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG). Este grupo ha tomado gran relevancia en los últimos años, se ha extendido por amplios sectores del territorio y llama la atención su método de reclutamiento: se acercan a los jóvenes mediante engaños, ofertas falsas de empleo. Esto puede ser mediante redes sociales o videojuegos. Quienes son reclutados se les utiliza como halcones, gatilleros y operadores. Este modus operandi quedó revelado cuando se dio a conocer lo sucedido en el Rancho Izaguirre.
El CJNG fue quien estuvo detrás del atentado en contra de Harfuch en 2020 y reaccionó con 85 bloqueos en carreteras de varios estados. Incendiaron gasolineras, bancos, estacionamientos. Esta respuesta recordó la primera detención de Ovidio Guzmán, aunque en esta ocasión nos pudimos percatar que en redes sociales aparecieron imágenes y videos realizados con Inteligencia Artificial que generaron miedo entre la población. Hoy se investiga cuántas de estas cuentas están ligadas al grupo criminal, lo que es lamentable es que periodistas como Lourdes Mendoza se hayan atrevido a compartirlas sin tener el cuidado de cerciorarse sobre su veracidad.
Es un hecho indudable que Sheinbaum y Harfuch se han convertido en una dupla eficaz en materia de seguridad. Es positivo que haya existido cooperación con Estados Unidos, y que se haya demostrado la capacidad del gobierno mexicano para realizar un operativo de esta naturaleza.
El reto que vine para el gobierno es neutralizar a las células en las que, seguramente, se disgregará el CJNG. La capacidad que tenga para contenerlas, replegarlas y erradicarlas se verá reflejada en la disminución y el control de la violencia. La conclusión que nos dejan estas acciones es que con estrategia cualquier política de gobierno es exitosa.
Hasta aquí Monstruos y Máscaras…

