Prueba superada

José Rubinstein

Dos reconocimientos relativos a la aun fresca jornada electoral. Al INE por haberse sostenido en su papel de árbitro electoral sin caer en provocaciones, mostrando y demostrando ser un organismo escencial en nuestro proceso democrático. Al millón 400 mil funcionarios de casilla, ciudadanos ajenos a la política que voluntariamente aceptaron ser capacitados para estar al frente de 162 mil 570 casillas durante la extenuante jornada electoral, desde la instalación de éstas, abrir y habilitar los paquetes electorales, atender e instruir a votantes, acopio, conteo de boletas y elaboración de actas, hasta la compilación y entrega ordenada de los respectivos paquetes a la autoridad electoral.

Sin considerar que a partir de las 11 pm. del mismo domingo el PREP comenzaría a arrojar datos sobre los resultados, desde las 6 pm. presenciamos un sucesivo desfile de candidatos a gobernar distintos Estados, todos ellos ganadores. Es así como en Nuevo León teníamos dos nuevos gobernadores que con datos irreversibles alardeaban su triunfo, sin duda había ganado Samuel García y sin duda ganó Adrián de la Garza. Lo mismo ocurrió en Sonora, Sinaloa, Guerrero, San Luis Potosí y Campeche, entre otros. ¿Los falsos pregoneros ignoraban que serían desmentidos en unas cuantas horas?.

Igualmente cantaron victoria los dirigentes de los principales partidos políticos. Morena se llevó 11 gubernaturas, además obtuvo entre 190 y 203 diputaciones, que conjuntamente con sus aliados podrían superar las 270 curules. El PAN se consolida como primera fuerza opositora, aunque disminuirá de 9 a 7 las entidades que gobernará, aun habiéndose impuesto en Querétaro y Chihuahua y en cuanto a la Cámara de Diputados aumentará entre 27 y 38 escaños, es decir, tendrá una representación de entre 106 y 117 diputados federales. El PRI mantendrá únicamente 4 de las 12 gubernaturas que hoy tiene – en 2015 gobernaba en 19 Estados- y de 49 diputados actuales, ahora alcanzará un mínimo de 63 representantes. El PRD prácticamente en artículo mortis, tiene 5 diputaciones federales y ahora en coalición obtuvo 9 curules. Movimiento Ciudadano logró un millón de votos más que en 2018, llevándose la joya de la corona, la gubernatura de Nuevo León.

Inesperadamente, el prietito en el arroz para Morena se presentó en la Ciudad de México, donde la alianza opositora le arrebató 6 de 13 alcaldías: Cuaúhtemoc, Miguel Hidalgo, Tlalpan, Azcapotzalco, Alvaro Obregón y Magdalena Contreras. López Obrador atribuye el descalabro electoral a la manipulación mediática que las campañas de desprestigio adquieren en la CDMX, donde más se resiente la guerra sucia. Incluso la campaña de desprestigio contra Salgado Macedonio en Guerrero, impactó más en la capital del país donde se bombardeó a la gente con dolosos infundios.

Es cuestionable que el presidente reclame campañas de desprestigio en contra de su proyecto, cuando el tiempo estelar de cada mañanera lo destina precisamente a desprestigiar a quienes piensan distinto, por ende, todos adversarios. Resulta temerario insistir en que la pléyade de adversarios presidenciales –que realmente no lo son- no quieren al pueblo, que lo desprecian, que lo menosprecian. Además de no ser cierto, ¿por qué amarrar navajas?

Los mexicanos tenemos un solo presidente, con el agravante de que él parece recorrer un sinuoso trayecto atestado de adversarios, de conspiradores, de gobernados que él parece no incluir.

TEMAS RELACIONADOS
Guardando favorito...

Comentarios