De cara a la renegociación del T-MEC, México y Estados Unidos iniciaron el 18 de marzo de 2026 negociaciones preparatorias a la revisión del Tratado, cuyo proceso formal comenzará el 1 de julio próximo. Al respecto, México entra en una nueva fase de su política comercial al iniciar la primera ronda de negociaciones de conformidad a lo que determina el artículo 34.7.2 del T-MEC “En el sexto aniversario de la entrada en vigor de este Tratado, la Comisión se reunirá para realizar una "revisión conjunta" del funcionamiento de este Tratado, revisar cualquier recomendación de tomar medidas presentadas por una Parte y decidir sobre cualquier medida apropiada. Cada Parte puede proporcionar recomendaciones para que la Comisión tome medidas, al menos un mes antes de que tenga lugar la reunión de revisión conjunta de la Comisión”.
No obstante, el presidente de Estados Unidos ha señalado que su postura no es solamente revisar el tratado, sino renegociarlo. Para ello, Donald Trump ha puesto sobre la mesa siete grandes exigencias que México ha cumplido: 1. El envío de 10 mil efectivos de la Guardia Nacional a la frontera norte para resguardar la frontera sur de la Unión Americana. 2. Combate frontal al fentanilo. 3. La expulsión hacia el vecino del norte de 29 criminales mexicanos. 4. Incremento de aranceles a países sin TLC, principalmente hacia China. 5. Detención del envío de petróleo a Cuba. 6. Incorporación de México al plan de minerales críticos de Washington. Con la renegociación del T-MEC, Trump impondrá su patriotismo económico para fortalecer su estrategia de "Make America Great Again". A través de su política económica, el presidente estadounidense impulsará una política comercial alineada a la estrategia de seguridad nacional.
Es innegable que hoy México está inmerso en la nueva fase de la órbita de seguridad de Estados Unidos para combatir al crimen organizado trasnacional, el terrorismo, el narcotráfico y la migración ilegal. Por lo que el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo debe hacerle saber a la Casa Blanca que México es garante de la seguridad nacional de la frontera sur de Estados Unidos. En este sentido, el objetivo de esta política de Estado hacia Washington es reorientar la relación Bilateral con Estados Unidos, ya que, ante las nuevas deportaciones masivas, una muralla, y una frontera blindada, México necesita construir una nueva relación con su vecino del norte, centrada en su desarrollo interior, sin permitir imposiciones en la agenda bilateral, ni subordinarse a los intereses geopolíticos de la Casa Blanca. Este estudio realizado por LACEN propone los ejes que debe tener la Nueva Política de Estado hacia la Casa Blanca, cuyos temas son: seguridad nacional, narcotráfico, comercio, seguridad comercial, migración, cambio climático, ciberseguridad, desarrollo humano, gobernanza, crecimiento sostenible.
Para presentar una postura fuerte en la renegociación del T-MEC, México debe tener un crecimiento sólido, no obstante, la economía muestra signos de un marcado debilitamiento, veamos. El PIB consolidado cerró con un avance de 0.6% interanual. Si bien en todo 2025 la inflación se situó en 3.69% anual, la tasa de política monetaria finalizó en 7.00% y el peso registró una apreciación anual de 13.5% frente al dólar estadounidense, empero, entre enero y diciembre de 2025, el consumo privado registró un crecimiento acumulado de 1.1%. En tanto la inversión fija bruta en instalaciones, maquinaria y equipo, que produce bienes y servicios, presentó una contracción de 6.6% anual en 2025.
De igual forma, el año anterior el nivel de inseguridad alcanzó 63.8%. Por su lado, en 2025 el Indicador de Confianza del Consumidor se situó en 44.7 puntos, mientras que el Indicador Global de Opinión Empresarial de Confianza se ubicó en 48.0 puntos. Mientras que la población económicamente activa sumó 61.9 millones de personas de las cuales, la tasa de subocupación (porcentaje de población ocupada que buscó ofertar una mayor cantidad de tiempo de trabajo en su ocupación actual o en un empleo adicional) se estableció en 6.2%. Al tiempo que, la tasa de condiciones críticas de ocupación —a partir de salarios mínimos equivalentes, base enero de 2025— fue de 38.4%. A su vez, la población ocupada en la informalidad laboral fue de 33.0 millones de personas y la tasa de informalidad laboral se estableció en 54.6% de la población ocupada. Es importante resaltar que el nivel de inseguridad a nivel nacional es del orden de 63.8%. La desconfianza y la incertidumbre inhiben la inversión y el consumo.
Paralelamente a la renegociación del T-MEC, es necesario generar estrategias de corto plazo efectivas en la articulación entre la producción del mercado interno con el esquema exportador-ensamblador.
* Profesor del Centro de Relaciones Internacionales de la UNAM y coordinador del Laboratorio de Análisis en Comercio, Economía y Negocios de la UNAM.

