Las elecciones del próximo domingo tienen lugar en un entorno muy distinto al de ocasiones anteriores. Además de los miles de cargos públicos que se renuevan en todo el país, muchos más que en otros procesos electorales, lo que está en juego son los indudables avances democráticos que los mexicanos hemos ido logrando a lo largo de muchos años y a un costo muy alto. Por lo que estamos viviendo, no es exagerado decir que lo que está en juego en esta elección es nuestro régimen democrático. No tengo ninguna duda, el seis de junio se decidirá en buena medida el futuro de nuestro país. Votar es hoy más que nunca una obligación.

Hace tres años, una decisión democrática le otorgó al Presidente López Obrador un poder casi absoluto. Tres años después, también de manera democrática, se lo podemos acotar. Esa es la esencia de la democracia: el voto da, el voto quita.

Por eso, no da lo mismo votar por uno que por otro. Hoy estamos obligados a razonar nuestro voto. Al votar por los candidatos a diputados federales, tenemos que tener en mente que nuestro voto tiene que ser un voto por los partidos que pueden abonar a poner límites al poder concentrado en una sola persona, para que se generen los contrapesos que son indispensables en cualquier democracia. Un voto por los partidos de oposición, es un voto para limitar el poder del Presidente e impedir que cambie la Constitución a su antojo. Debemos a la hora de votar tener presente que Morena y sus aliados han amenazado con desaparecer el INE y al INAI, para controlar a su antojo los procesos electorales y poner fin a los avances que hemos logrado en materia de transparencia. Un voto por los partidos de oposición es un voto en contra de la forma como Morena y sus aliados están gobernando el Congreso. Hoy tenemos autoridades electorales independientes y confiables, por lo que podemos ir a votar con la confianza de saber que nuestro voto será contado y respetado; mañana, quién sabe.

A nivel local, tampoco da lo mismo votar por uno que por otro. Las diferencias son abismales. Basta y sobra con voltear la vista y constatar lo que Morena ha hecho en el Estado de Guerrero. Ante la cancelación por la autoridad electoral de la candidatura de su impresentable candidato a Gobernador por violaciones claras a la Ley, optaron por postular a “una juanita” y han hecho de su campaña una vergonzosa pachanga, dando al traste con la lucha que por décadas han realizado las mujeres mexicanas en busca de la igualdad.

No, no da lo mismo. Sí hay diferencias. La diferencia está en los valores que guían a los políticos. La diferencia está en los resultados. La diferencia está en la integridad y la congruencia. La diferencia está en el pasado de cada partido, en evaluar que ha hecho cada gobierno, cómo ha actuado ante cada problema y cada crisis. El domingo, toca al elector juzgar y decidir, porque estoy convencido, como muchos mexicanos, que no da lo mismo. Por el futuro del país y por las próximas generaciones, espero que el próximo domingo ganen las opciones políticas que generen los contrapesos necesarios para que no se pongan en riesgo todos los avances democráticos que como sociedad hemos construido.

Abogado.
@jglezmorfin

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