Una injusticia anunciada

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Una injusticia anunciada

"Un buen día en el vecindario" es un trabajo impecable pero sin premios
09/01/2020
01:01
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Debido a que los premios anuales funcionan en automático -en onda “lo que hace la mano hace la tras”-, si no aparece alguien en el Globo de Oro no llega al Óscar. Por ello la excepcional directora Marielle Heller no alcanzará nominación a este último. Qué injusticia ante el elegante resultado de una cinta que antes importaba a la academia hollywoodense.

El tono de Un buen día en el vecindario (2019), su tercer sólido largometraje, rompe cualquier preconcepción y evita los lugares comunes de la biografía cinematográfica.

Aborda una parte sustancial en la vida del anfitrión televisivo Fred Rogers (Tom Hanks en inspirada actuación), del popular programa infantil La vecindad del Sr. Rogers –era una especie de Chabelo; mejor, de Tío Gamboín- al aire entre 1967 y 2001, vista desde la óptica del periodista con broncas, medio cínico Lloyd Vogel (Matthew Rhys), encargado de hacer el perfil de Rogers para una revista.

El reportaje original fue escrito por Tom Junod. Pero los guionistas Micah Fitzerman y Noah Harpster, en su sintético argumento, se tomaron bastantes licencias con la vida de Junod, sumando en ella otras situaciones sobre Rogers para replicar el impacto social de éste.

El filme presenta una figura de la tele que ahora se antoja inconcebible; imposible que exista en sociedades que ven bajo sospecha a gente como Rogers, decente, comprensivo, generoso.

Heller maneja el tema subrayando pequeños detalles, en especial las rutinas del programa, el concepto y evolución de la infancia ante la TV, la vida diaria de un hombre sencillo de súbito enfrentado por un periodista que no está convencido de su autenticidad.

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Es casi imposible que Marielle Heller, aquí con Tom Hanks, sea premiada. Foto: SONY PICTURES


Es un cine intimista basado en la sutil relación que forjan Rogers y Vogel; una biografía poco convencional superior a la lograda producción previa de Heller, la también biográfica ¿Podrás perdonarme? (2018).

La biografía para cine exige sintetizar hechos fundamentales. Un acierto en esta película que evita el facilismo de lo rutinario al destacar qué implica la responsabilidad de ser una presencia televisiva; hoy, donde impera el odio gratuito y la agresión mediática, es subversivo presentar una personalidad así de positiva. La dirección, pues, apuntala la esencia de su protagonista.

Recurriendo al montaje preciso e inspirado de Anne McCabe, para que el guión casi sin adornos no acabe en nostalgia por el pasado, Heller atrapa al espectador concentrándose en lograr, con las mesuradas actuaciones, un inteligente mural sobre el respeto y la dignidad.

Un buen día en el vecindario carece de la estridencia de películas como El irlandés, aunque cinematográficamente tiene igual calidad narrativa. A pesar de ello Heller no será considerada mejor directora, mereciéndolo, por un filme donde lo magistral es que importe el sentimiento, no el sentimentalismo.