Instinto predador

José Felipe Coria

Nicholas Powell demuestra que “menos es más” en este filme

Hay películas que se hacen con elementos mínimos por cuestiones de producción. A veces este enfoque “menos es más” funciona. Lo confirma un estreno en línea, Instinto predador (2019), hecho en dos locaciones: una selva y un barco. Éste ocupa el 90 por ciento del tiempo en pantalla. ¿Aburrido? Para nada.

¿La propuesta? Un cazador, Walsh (Nicolas Cage, en otra sorprendentemente buena propuesta de su pavorosa filmografía), atrapa un precioso leopardo blanco. ¿El giro? No tiene permiso, menos para transportarlo y venderlo. No sólo se lleva de la selva amazónica un animal considerado sagrado. Incluye otros: víboras, monos, aves.

Este inicio bastaría para un largometraje medio interesante. Pero hay otro giro. En el viaje Walsh tiene inesperados acompañantes: el abogado militar Freed (Michael Imperioli), la sargento médico Taylor (Famke Jenssen, ex chica Bond y ex Jean Grey de los X-Men haciéndola de ruda), unos soldados armados hasta los dientes y el sociópata Loeffler (Kevin Durand), entrenado por los EU para ser asesino y atrapado porque dizque perdió la cordura durante una misión.

Con estos personajes la cinta incrementa la tensión para sus ágiles 97 minutos. En determinado momento todos quedan a su suerte, humanos y animales. ¿Quién será el predador triunfante?

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El cineasta hace actuar a Nicolas Cage con solvencia. Foto: LIONS GATE FILMS INC.

Aunque en apenas su segundo filme, es de aplaudirse el estilo del director Nicholas Powell, con experiencia previa en 121 títulos como experto en dobles de acción. Porque en éste cada paliza y balacera es digna de verse.

El manejo de la cámara y la calidad fotográfica de Vern Nobles Jr., que no se pierde en un buen monitor de alta definición, ayuda a que la experiencia en casa sea casi idéntica a la que sería en un cine.
Powell responde a un nuevo tipo de director como Chad Stahelski y Devid Leitch, famosos por la serie John Wick. Si bien éstos son más espectaculares, el valor de Powell es que mantiene la acción realista, sin exageraciones.

Trabajar con presupuesto limitado llevó a Powell a considerar como su mejor efecto especial a Cage. Un acierto: lo hace actuar con solvencia; sostiene la película como anti-héroe cínico y sin sentimientos.

El filme sólo tiene la pretensión de entretener. Es conciso, escapista; funciona justo por esto. La ventaja de buscar en línea es que entre tanta oferta hay gratas sorpresas como ésta.

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