Los pasos (en falso) de López (Obrador)

José Carreño Carlón

Pasos en falso

Nuevos pasos en falso del presidente López Obrador y de cosechas amargas de la acumulación de anteriores pasos al barranco dados desde su elección. Cada una de esas zancadas es producto de la actual regresión al ejercicio del poder absoluto. Y si bien ese sistema ya resultaba disfuncional hace medio siglo, en un país de la mitad de la población y de una economía cerrada, hoy parece dirigirnos a un abismo con pronósticos de catástrofe. En efecto, lo mismo la mala noticia económica del momento: que México quedó fuera de los 25 principales países atractivos para la inversión internacional, que la recesión previa a la pandemia —inducida también por decisiones discrecionales— empezaron a incubarse desde la primera semana del gobierno, con la cancelación de las obras del aeropuerto de Texcoco, Sí. El mismo cuyo rastro se pretende borrar hoy, al tiempo que la cancelación acarrea nuevas dificultades para enfrentar sus altísimos costos financieros.

Ya en la crisis sanitaria y económica, los pasos en falso se han multiplicado con un presidente que se resistió al límite a asumir la llegada de la pandemia y ahora precipita su salida mientras se multiplican los contagios y las defunciones, entre incoherencias, ocultamientos y mentiras. Eso sí, se acelera la reapertura de las actividades económicas que, otra vez, desde las decisiones inconsultas, dejó el presidente descobijadas con un saldo millonario de desempleados, el cierre de más de diez mil negocios y una opinión internacional unánime de desconcierto por el comportamiento mexicano ante la emergencia y su secuela que este año puede rondar los menos 10 puntos de decrecimiento, por primera vez en la historia de nuestras grandes crisis.

Pero no quedaron allí los pasos en falso de la semana. Ante las facturas previsibles a cobrar en las urnas por los desastrosos saldos del gobierno, el presidente quiso al parecer huir hacia adelante sacando del canasto una hoy célebre ‘boa’, un supuesto bloque que se dispondría a desplazar a los partidos del presidente de la mayoría parlamentaria el año próximo y a revocar el mandato presidencial en el referéndum (idea de AMLO) de 2022. Su tono fue de ‘denuncia’ de un documento ‘confidencial’ suscrito por una supuesta colección de personalidades de la academia, el periodismo y los negocios, a quienes los propagandistas del régimen acusaron de pretender dar un ‘golpe’ desde una apócrifa e infantil estrategia ¡electoral!

Federalismo efectivo, no sumisión

Un paso en falso más: la reacción del presidente y sus secuaces ante los acuerdos de los gobernadores del PAN, más los pronunciamientos de los de Jalisco y Nuevo León, con reivindicaciones fiscales, políticas, administrativas (particularmente críticas a la gestión federal de la crisis). El activismo oficialista los convirtió en ‘separatistas’ y el presidente los desestimó como politiqueros. Otra vez los fantasmas del siglo XIX, transcurrida ya la quinta parte del siglo XXI. Golpes militares y guerras entre liberales y conservadores prefiguradas por AMLO para descalificar y acallar la crítica, y el separatismo de Texas invocado ahora para deslegitimar las primeras expresiones en años de un federalismo efectivo, sin sumisión ni rebelión del pacto federal.

Ibargüengoitia

El presidente y su partido dieron otros pasos en falso, uno de ellos provisionalmente desandado, para seguir destruyendo el entramado institucional de órganos autónomos y devolverle al ejecutivo, ahora con la desnaturalización de la Cofece y el IFT, la potestad de proteger o desproteger monopolios y de favorecer o desfavorecer empresas de comunicación, según sean amigos o ‘adversarios’. Y no podía faltar entre Los pasos (en falso) de López de la semana, el nuevo amago al INE en su relanzada campaña para las urnas del 21 y el 22.

 

Profesor en Derecho de la Información,
UNAM

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