Según el relato bíblico del Génesis, la torre de Babel dio origen a las diversas lenguas que se hablan en el mundo. Al día de hoy, de acuerdo con datos de la UNESCO, deben ser aproximadamente 6 mil en total, de las cuales México cuenta con 68 lenguas originarias.

En la ciudad de Nueva York en donde se hablan todos los idiomas del mundo y una buena porción de lenguas originarias, tenemos un importante segmento de connacionales, cerca de 250 mil, que hablan principalmente náhuatl, mixteco alto y bajo, tlapaneco, zapoteco, triqui y otomí, entre otros. En gran medida son oriundos de la zona identificada como la Mixteca, que incluye regionalmente Puebla, Guerrero y Oaxaca.

Aún y cuando, los mencionados connacionales viven en New Jersey, Connecticut y Nueva york, la gran mayoría se concentra en el norte de NY y en las afueras de la zona metropolitana de Manhattan. En el primer caso se dedican al campo y al cuidado de equinos, mientras que los segundos a ser repartidores, meseros, garroteros o cocineros. Los menos a la construcción. Es el caso que algunos no hablan bien el español, pero sí el inglés. En los extremos, hay ocasiones que no hablan ni uno ni otro, autogenerándose con ello, otras barreras que dificultan su inserción social en mejores condiciones.

El domingo, que se conmemoró el Día Internacional de la Lengua Materna, se llevó a cabo un evento virtual con el Consejo de Pueblos Originarios, para destacar la importancia de mantener viva la cultura y tradiciones de nuestros pueblos originarios en NY, por medio de la comunicación verbal, que nos permite resaltar la diversidad de nuestro amplio mosaico de expresiones locales e intelectuales, que han pasado de generación en generación, para no perder nuestras raíces, ni las fuentes de conocimiento ancestral que han ofrecido al mundo.

Pero también fue ocasión propicia para identificar todas las adversidades que viven a diario en un país que les es ajeno en cultura, tradiciones, lengua y otros aspectos de la vida cotidiana.

Al respecto, la principal demanda que tienen es visibilizar y sensibilizar sus problemas, ante las diversas autoridades locales, para disminuir con ello, la discriminación y exclusión de la que han sido objeto, sea en el trabajo o en la calle, en donde han sido molestados, por su apariencia física. Otro tema no menor, es la solicitud de identificaciones oficiales que expide el Consulado, para que puedan realizar posteriormente, otros trámites esenciales para mejorar sus actuales condiciones de vida, como el hecho de ser vacunados contra el covid, o para abrir una cuenta de banco. No vamos a parar un momento para satisfacer sus demandas al máximo posible.

En los meses de gran dificultad, me percaté de que, ante grandes desafíos, nuestros connacionales de los pueblos originarios en NY, son un ejemplo grande (huey) de lo que es la dignidad y la resiliencia. La empatía y la solidaridad. La humildad y la tenacidad por ofrecer mejores opciones para el desarrollo de sus familias y de toda nuestra comunidad. Entendí por qué nunca desaparecerán la gloria ni la grandeza de nuestros ancestros, que siguen siendo guía de fuerza y orgullo, para nuevas generaciones de mexicanos en la torre de Babel del siglo XXI.

Cónsul General de México en Nueva York.
@Jorge_IslasLo

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