El 14 de Noviembre del 2019 fue adoptado por la UNESCO como el Día Internacional contra el Tráfico Ilícito de Bienes Culturales, con el fin de promover mayor conciencia e información entre los actores que intervienen en los mercados lícitos e ilícitos sobre este mal que aqueja a muchos países que a lo largo de su historia han sido literalmente saqueados y desprovistos de miles de sus bienes artísticos y culturales, dañando con ello la narrativa propia de sus orígenes, cultura e identidad.

Estas prácticas de comercio sin escrúpulos tuvieron un gran auge en los periodos en donde se asentaban colonias extranjeras, para extraer las riquezas ajenas como las culturales. De igual manera en invasiones por conflictos bélicos entre países, se han registrado múltiples actos de pillaje y saqueo. A menor escala, pero igualmente significativa, buscadores de tesoros por encargo, son los principales delincuentes que atentan contra el patrimonio de una nación, en ocasiones apoyados por los locales en donde los auxilian para encontrar las piezas a extraer. Una mala mezcla entre ignorancia y codicia sin límites.

La fecha es propicia para reflexionar las vías y acciones previstas por los diferentes instrumentos internacionales y nacionales, para reducir y eventualmente erradicar estas lamentables prácticas comerciales, que son comunes en muchos países desarrollados y que irónicamente forman parte de la Convención para prohibir e impedir la importación, exportación y la transferencia de propiedad ilícita de bienes culturales, de 1970.

El marco jurídico internacional cuenta con diversos instrumentos en adición a la Convención antes mencionada, como el Convenio Unidroit, sobre bienes robados o exportados de manera ilícita de 1995, la Convención sobre delitos relacionada con bienes culturales del 2022 y los tratados bilaterales que México ha suscrito con otros países para este fin.

La legislación mexicana a su vez cuenta con una Ley Federal sobre Monumentos y Zonas Arqueológicos, Artísticos e Históricos, y otros instrumentos legales y reglamentarios de las dependencias del gobierno federal que establecen y delimitan el ámbito de actuación, así como las facultades de las diversas instancias competentes.

No obstante que hay diversas disposiciones legales del ámbito internacional y nacional, en muchas ocasiones la recuperación de los bienes culturales se ha logrado gracias a que el ámbito legal local tiene competencia y jurisdicción para conocer de estos temas, sin la necesidad de que el ámbito federal participe directa e inmediatamente. Esto es debido a que, en los EUA por ejemplo, tienen un sistema de gobierno federal, en donde las facultades que tienen las autoridades locales es muy amplia, como es el caso de la ciudad de Nueva York, en donde a través del Consulado hemos recuperado en cantidad y calidad miles de piezas pertenecientes a distintas épocas de la era mesoamericana y de la colonia, principalmente. Con instrumentos y acciones del ámbito local se han iniciado acciones legales, que van desde denuncias penales, hasta gestiones de cooperación diplomática para este fin.

Estoy convencido que la campaña que ha impulsado el presidente López Obrador, de "Mi patrimonio no se vende", así como las instrucciones de la canciller Alicia Bárcena para defender y recuperar nuestro patrimonio, nos ha ayudado mucho a sensibilizar a todos los actores que directa o indirectamente participan en el cadena de acciones tanto del comercio lícito, como el ilícito, para crear un cambio de actitud frente a las peticiones de restitución de nuestros bienes culturales.

La experiencia que hemos tenido en el Consulado de NY nos ha permitido recibir tanto de museos, universidades y coleccionistas anónimos, sea por acción legal emprendida previamente, como fue el caso del Jaguar del Inframundo o también conocido como el monumento 9 de Chalcatzingo, Morelos, o las máscaras olmecas por vía de entrega voluntaria, un resultado contundente para la recuperación de fragmentos artísticos que forman parte de nuestra historia y cultura, que nos dan un sentimiento de pertenencia e identidad.

Hay más conciencia de que son objetos que pertenecen a su lugar original y de las comunidades de las que forman parte y no de una colección privada para gusto de unos cuantos en lugares remotos del que fueron y para lo que fueron creadas.

Únete a nuestro canal ¡EL UNIVERSAL ya está en Whatsapp!, desde tu dispositivo móvil entérate de las noticias más relevantes del día, artículos de opinión, entretenimiento, tendencias y más.
Google News

TEMAS RELACIONADOS