El automovilismo

deportivo de alto nivel es uno de los más rentables en cuanto a sueldo se refiere para una élite de pilotos a nivel mundial, un círculo cerrado de aquellos que han trascendido e inscrito su nombre en la historia de algún modo u otro.

Mucha de esta élite está ligada a la Fórmula 1 , máxima categoría del automovilismo, que solo da cabida a 20 pilotos cada temporada. Muchos se convertirán en estrellas generacionales, se en marcas registradas, amasarán o consolidarán fortunas, donde sus apellidos serán garantía de calidad, confianza y solidez a lo largo de los años, y serán embajadores permanentes de la F1 por muchos años. Otros sin embargo, pasarán sin pena ni gloria, habrán pasado una o dos temporadas en el , y pasarán a otras categorías buscando hacerse un nombre.

Ejemplos sobran al respecto en todos los sentidos: Senna llegó de una familia acomodada pero en la F1 se convirtió en una figura mundial al nivel de Pele en Brasil, así como también en marca de prestigio; solo hace unos días McLaren presentó una versión conmemorativa de autos con su nombre. Schumacher fue por su parte, uno de los deportistas mejor pagados del planeta, capaz de comprarse islas completas o dar donativos para caridad por millones de dólares. Fernando Alonso por su parte, también ha sido de los de mejor salario y cuenta con un museo que expone sus hazañas deportivas, el cual seguirá sumando los años próximos con su regreso a la Gran Carpa.

PUEDES LEER

:

En nuestros días Lewis Hamilton, Sebastian Vettel y Nico Rosberg también se han convertido en figuras, en donde el primero se mueve por el mundo en su jet privado Bombardier Challenger 605, el segundo reside en Suiza y el tercero es imagen mundial de Mercedes y Heineken. Consolidarse en F1 -al igual que en otra categoría en particular- es hacerlo también en el mundo de las marcas y los patrocinadores, es decir, se pasa del correr para vivir al vivir para correr.

Tal es el caso que hoy vive Sergio “Checo” Pérez , piloto mexicano que pese al cese de su contrato con Racing Point y aún con que no ha alzado un campeonato es uno de los nombres referentes de la categoría en la última década, y en donde ha permanecido ya diez años. Ya no se diga en México, en donde Pérez ya suma para los libros récords y números que lo ligarán a figuras como los Hermanos Rodríguez o Moisés Solana.

¿Vivir para correr, o correr para vivir?
¿Vivir para correr, o correr para vivir?

El futuro de Checo hoy depende para bien del de Jalisco, de sí mismo. Pérez tiene un punto a favor que otros pilotos no tienen: es el único mexicano y único latinoamericano, que lo hace muy atractivo para muchos patrocinadores. Para un equipo la llegada de Pérez significa el respaldo de 15 millones de euros en patrocinios que aportan marcas como Claro, Telmex, Interprotección, Telcel, Red Cola, etc., además de experiencia. Todo cuenta.

Ahora, si su destino fuera Red Bull , México es un mercado importante. La categoría de bebidas energéticas representa sólo en el país un mercado de 460 millones de dólares anuales, y crece más de 12% anual. Además, Honda (motorista del equipo Red Bull) es en nuestro país la sexta marca más vendida. Contar con Sergio Pérez además del aspecto deportivo, es para cualquier equipo, un activo de negocios. Ya no sé diga para Haas, que al ser una marca norteamericana explotaría el mercado latino con Checo.

Mirando hacia otras categorías Pérez también es atractivo, sobre todo para una como Indy en Estados Unidos, y en donde más de un piloto dio el paso desde la F1 para ser todavía mas relevante, como Emerson Fittipaldi, Mario Andretti o Alex Zanardi. Igualmente para la Fórmula E, categoría que sigue en ascenso con grandes nombres.

El futuro de Pérez está en sus propias manos, y mal no se ve.

Google News

TEMAS RELACIONADOS