Las letras chiquitas del contrato de Checo Pérez (2)

Jorge García Maldonado

Y lo vuelvo a decir, las “letras chiquitas” del contrato del mexicano quedaron más que manifiestas en lo que va del Gran Premio de Italia, donde la prioridad para el equipo es clara, el campeonato de pilotos del neerlandés Max Verstappen, y si es posible de paso, el de constructores

Mi columna de la semana pasada la nombré como la de hoy, sin embargo a no pocos lectores les pareció confusa y mentirosa, pues deseaban que prácticamente les mostrara el documento con las firmas estampadas del piloto mexicano Sergio Michel Pérez Mendoza, además de las de Christian Horner y Helmut Marko, en su calidad de director de equipo y asesor de Red Bull Racing.

Lo dejo claro, no tengo acceso al contrato de “Checo”, basé mi texto en lo que hemos visto de la temporada, y sí, soy mexicano y como tal me encanta ver al de Jalisco siempre peleando las primeras posiciones y claro, verlo en lo más alto del podio. He disfrutado ampliamente sus dos victorias, así como cada uno de sus 12 podios en Fórmula 1, así como la evolución de su carrera desde categorías menores.

Y lo vuelvo a decir, las “letras chiquitas” del contrato del mexicano quedaron más que manifiestas en lo que va del Gran Premio de Italia, donde la prioridad para el equipo es clara, el campeonato de pilotos del neerlandés Max Verstappen, y si es posible de paso, el de constructores.

A qué me refiero con las famosas “letras chiquitas”, a que Checo debe hacer todo lo posible y lo que se le ordene para ayudar a Max, esté en la posición que se encuentre. Por ejemplo, este fin de semana el objetivo ha sido catapultar a Verstappen, arrastrándolo en la larga recta del Circuito Internazionale di Monza, abriendo ese agujero en el aire que permite cortárselo al de atrás.
 

El resultado fue precisamente el que Red Bull buscaba: que Max terminara lo más cercano a la punta para la carrera sprint, garantizándole la primera línea de parrilla. Con Valtteri Bottas con la pole, pero penalizado por cambiar su unidad de potencia Checo le “entregó” la pole position a Max, quien terminó detrás del finlandés en la mencionada carrera sprint. A la postre, Verstappen sumó dos puntos más a su cuenta, los cuales al final de la temporada puede ser cruciales. El mismo Christian Horner subrayó: “Tengo que decir que Checo jugó un papel clave como jugador de equipo para dar un remolque a su compañero y ayudar a Max a llegar a esa posición. Éramos vulnerables a McLaren, así que ya sabes, Max está ahí arriba. Probablemente Checo se sacrificó medio segundo. Debería haber sido más alto de lo que es, pero estamos muy contentos con este resultado”.

Cierto es que el mexicano tuvo que cumplir su curva de aprendizaje con el RB16B, y en varias carreras buscando una puesta a punto propia ha errado (es innegable que el Red Bull está hecho para Max), tanto en estrategia como en pilotaje, pero también es que pocos esperaban que Pérez superara en la mitad del campeonato los puntos sumados por Alex Albon en 2020, o que tuviera tal disposición de impulsar a Max. ¿Pierre Gasly acaso estaría en ese papel si estuviera en Red Bull? Lo dudo un poco.

Concluyo afirmando mi premisa de la columna anterior: “Checo Pérez está pagando con creces su asiento en Red Bull, al equipo no le importa otra cosa que no sean resultados. Para el mexicano 2021 sigue siendo una cuesta arriba que solo tendrá final feliz sumando puntos y podios a Red Bull”, y añado: aunque no sean necesariamente de él.

 
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