Lo que empezó como la promesa de que el equipo italiano evolucionaría a lo largo de la temporada para dar alcance a Mercedes se ha convertido en una espiral descendente, en donde, de ser la segunda fuerza de la parrilla, hoy ya está detrás no sólo de los de la estrella de plata, sino de McLaren y hasta de Red Bull.
El año empezó para Ferrari como los únicos que podían darle cierta batalla al equipo alemán, estando presentes en el podio en ocho de 10 carreras, con un par de sonadas victorias: la primera de Lewis Hamilton vestido de rojo en Barcelona y luego el doble podio en Silverstone, con Charles Leclerc en todo lo alto. Algo se sentía en el ambiente, de que los de Maranello iban en la dirección correcta para recuperar un poco de la gloria perdida después de no sumar un solo campeonato en 18 años.

Sin embargo, Ferrari, que parece no sólo que lo viene intentando todo llevando mejoras al SF26 que no han funcionado, se ha estancado en su performance y hasta en estrategias, dependiendo su suerte de las condiciones de cada Gran Premio. En contraste, McLaren, que había podido sumar cuatro podios en las primeras siete carreras del año, no sólo ha sumado tres pole positions (sin ninguna para los italianos), sino que los ha emparejado en victorias, con las consecutivas en Hungría y Países Bajos. Además, Red Bull, que parecía desahuciado, ha sido una presencia constante en el podio, con Max Verstappen apuntando a que el desarrollo de la nueva unidad de potencia, ahora con Ford como proveedor, va por buen camino.
Es así entonces como Ferrari ha perdido ese lugar en el podio que al inicio del año parecía reservado para acompañar a Mercedes, mostrando su debacle precisamente en su casa, en el Gran Premio de Italia, en donde, después de liderar con sus dos autos la primera práctica y estar en los dos primeros lugares en las siguientes dos, terminó calificando cuarto y quinto para terminar la carrera en sexto lugar con Hamilton y Charles Leclerc en los muros de Monza. En Madrid este fin de semana las cosas han ido por esa ruta en prácticas y calificación: el equipo quiere, parece ser, ser rápido, pero el resultado vuelve a ser el mismo: Mercedes, McLaren y Red Bull están por delante.
Las caras largas del equipo no se han hecho esperar, además de que ya hubo incidentes de carrera entre sus pilotos el pasado fin de semana en Italia, donde incluso Hamilton ha urgido a poner reglas claras entre él y Leclerc (en donde incluso Toto Wolff, mandamás de Mercedes, declaró que en Ferrari quedaron “como idiotas” por el incidente). El piloto inglés también ha hablado de las oportunidades perdidas, en donde, a su juicio, debieron ganar en Hungría.
Algo debe pasar en Ferrari y los rumores no cesan en el paddock respecto a un cambio de liderazgo, aún con el francés Fred Vasseur renovado en su contrato por varias temporadas desde el año pasado, con algunas voces poniendo al ex Red Bull Christian Horner al frente de la escudería.
Mientras tanto, los tifosi del mundo tendrán que esperar otro año para ver a su equipo coronarse porque definitivamente en 2026 ya no será.