La inusitada victoria de Carlos Sainz en el Gran Premio de Australia abrió diversos frentes en la máxima categoría que hasta antes de la visita al circuito Albert Park parecían improbables. Por un lado, la revalorización en el mercado de pilotos del madrileño, sin contrato para 2025; las evidencias de que el RB20 de Red Bull sí tiene debilidades y, sobre todo, el que Ferrari tiene en su SF24 uno de los autos más equilibrados de la parrilla, amenazando con un resurgimiento, ese que los tifosi del mundo han esperado desde hace mucho tiempo.

Cuando Red Bull presentó el RB20 el Gran Circo vivió un cisma; el diseñador de autos multiganador de la escudería austriaca, el inglés Adrian Newey, apostaba por un nuevo concepto para el monoplaza con que el equipo enfrentaría la temporada 2024 para defender su tricampeonato del mundo. A decir del ingeniero británico, si Red Bull hubiera decidido evolucionar el ganador RB19 estaría en desventaja con el resto de los equipos que habían decidido copiarlo. Y hasta el Gran Premio de Arabia Saudita todo le venía dando la razón, con un par de dobletes para Max Verstappen y Sergio Checo Pérez en lo más alto del podio.

Pero en la tercera parada del serial, aparecieron indicios claros de que el nuevo RB20 no es infalible, sufriendo una inesperada degradación de neumáticos en el monoplaza del piloto mexicano, y aunque tanto Christian Horner como Helmut Marko, jerarcas de Red Bull, explicaron el bajo rendimiento del auto de Pérez —daños en el piso—, lo cierto es que no hallaron su mejor forma en todo el fin de semana en Australia.

En contraste, Ferrari parece encontrar en el SF24 un auto consistente y dándole solución a su clásico dolor de cabeza: la degradación de neumáticos. El primer coche construido bajo la dirección de Frederic Vasseur está resultando efectivo. Gracias a una reconfiguración en el SF24 entre el eje trasero y la caja de velocidad, vemos un bólido que ya no solamente es rápido en las sesiones de ensayo y que compite por la pole position en las calificaciones, sino que ahora también posee ritmo de carrera, siendo hasta hoy el único equipo que en las primeras tres carreras de la temporada ha terminado en el podio.

Ferrari no está libre de nubarrones. Quien está obteniendo los mejores resultados es Carlos Sainz, el piloto que no quisieron renovar, y al que por sistema le compartirán cada vez menos información, en tanto que Charles Leclerc tiene que apurar su entendimiento del SF24, auto al que según aceptó en Australia, había manejado muy mal. Ya no hablemos de 2025 en el que Lewis Hamilton llegará con altas expectativas.

Si Red Bull recompone el camino en Japón pronto hará olvidar el momento actual de Ferrari. De lo contrario, llegará la certeza de los tifosi de que su equipo por fin ha despertado crecerá.

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