Trump-Biden y el conflicto postelectoral

Jorge Buendía

La noche electoral será complicada porque en muchos estados los votos anticipados no se terminan de contar el día de la elección

Trump está renuente a dejar el poder si pierde. En varias ocasiones ha señalado que la elección puede ser fraudulenta debido al voto por correo: “los votos por correo son peligrosos para este país por los tramposos. Son fraudulentos muchas veces” (NY Times, 28/09/2020). 

Si la elección es cerrada puede ser difícil conocer al ganador el día de la elección. Incertidumbre más sospecha de fraude es el caldo de cultivo idóneo para un conflicto postelectoral. Por ello se piensa que solo una derrota aplastante de Trump evitará estos cuestionamientos. 

¿Qué tan probable es un conflicto postelectoral en EU? El escenario se ha ido configurando por la creciente tendencia a votar antes del día de la elección, ya sea en persona o por correo. Si mucha gente emite votos anticipados, pero estos se cuentan solo a partir del día de los comicios, el ganador puede conocerse hasta días después. 

Van algunas cifras para tener una idea del problema potencial. Seis de cada diez votantes probables (57%) han señalado que votarán de manera anticipada y solo 4 de cada 10 mencionó que lo harán el día de la elección (The Washington Post, 12/10/20) . El problema radica, en términos de anuncio de resultados, en que son principalmente republicanos quienes votan el día de la elección, mientras que los demócratas votan mayoritariamente de forma anticipada. Un tercio de los demócratas votará por correo, mientras que solo 13% de los republicanos lo hará, lo que ayuda a entender la hostilidad de Trump al voto por correo.

Las encuestas de salida, en consecuencia, darán como ganador a Trump y tendrán que ajustarse con la información de los votos anticipados. Si esto no se hace correctamente se puede dar un ganador equivocado a nivel estatal o incluso nacional como en el año 2000. Un error de esta magnitud puede hacer de la noche electoral un desastre para los medios de comunicación. 

La noche electoral será complicada porque en muchos estados los votos anticipados no se terminan de contar el día de la elección y se tendrá que confiar en los resultados de encuestas para declarar al ganador en cada entidad. Aquí será fundamental la regulación estatal, sobre todo en los estados definitorios de la elección (tipping points). Cualquiera de ellos puede darle a un candidato los votos necesarios para obtener la mayoría en el colegio electoral. Estos estados son, en orden decreciente de probabilidad, Pensilvania, Florida y Wisconsin (fivethirtyeight.com). 

La regulación de Pensilvania retrasará el conteo de los votos anticipados, pero las encuestas prevén que la mayoría de los votantes emitirá su voto el día de la elección, lo que facilitará el anuncio oportuno de resultados. En Florida, en cambio, la mayoría (61%) votará de manera anticipada, incluyendo a un tercio que lo hará por correo. La legislación de Florida, sin embargo, sí permite que se cuenten los votos anticipados desde 22 días antes de la cita electoral, por lo que un anuncio de resultados sin problemas es muy factible. En otras palabras, a pesar de los malos augurios de Trump sobre el voto anticipado y/o por correo, los resultados de Pensilvania y Florida se podrán conocer de manera oportuna y así conocer a temprana hora quién será el próximo presidente estadounidense. Si, además, Biden gana de manera holgada la probabilidad de un conflicto postelectoral será todavía más baja. 
 

@jblaredo
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