¿Vanagloriarse o unirse?: lecciones

Jesús Zambrano

Mal haría la oposición en confiarse con los resultados en Hidalgo y Coahuila

Las elecciones del pasado domingo 18 de octubre en Hidalgo y Coahuila nos muestran una gama importante de elementos a considerar mirando hacia los comicios del 6 de junio del próximo año.

1) En medio de la pandemia la ciudadanía salió a votar en una proporción cercana al 50 por ciento en Hidalgo, y al 40 por ciento en Coahuila, revelando que sí interesa a la sociedad participar para decidir su futuro. Eso es digno de reconocer y hay que potenciarlo para los comicios venideros.

2) Morena es el principal perdedor, el gran derrotado. Ellos, que pensaban que repetirían el fenómeno de 2018 cuando arrasaron en todo el país, ahora evidenciaron que sin López Obrador a la cabeza, en la boleta, son vulnerables.

Es más, el partido del Presidente ya empezó a pagar las facturas de un pésimo gobierno nacional, del enojo social y el desencanto de quienes votaron hace dos años por AMLO y que ahora están decepcionados.

Y esa decepción crecerá porque López Obrador seguirá dando la espalda y traicionando a muchos sectores que votaron por él en 2018: intelectuales, artistas, creadores de la cultura; organizaciones del campo y gente urgida de justicia que creyó en sus promesas.

Morena es un gigante con pies de barro que ahora revela que no tiene estructura ni liderazgos nacionales y locales de peso, y que no le alcanzó el uso de la maquinaria de los “Servidores de la nación” con sus programas clientelares para mantener la burbuja obradorista de 2018.

3) La oposición al partido gobernante nacional sí existe, está viva y actuante. En el caso del PRI, refrendó su capacidad para mover estructuras con los recursos que le permite el hecho de ser gobierno en ambos estados. En Coahuila, más que en Hidalgo, por las deficiencias propias de la inserción de las demás fuerzas políticas que no han podido enraizar para ser competitivas.

4) Los otros dos partidos de la oposición nacional, PRD y PAN, demostraron sus fortalezas y debilidades. El PAN quedó en tercer lugar en Coahuila y, por el número de municipios ganados, en Hidalgo empata con Morena. El PRD, mientras tanto, tuvo un resultado menor en el norte; pero en Hidalgo es segunda fuerza por la cantidad de triunfos logrados. Lo cierto es que el PRD demostró ser un partido vigente y con fuerza en el país.

Además, la victoria en seis municipios con candidatura común de PAN y PRD, cada uno de ellos encabezando tres, subrayó la importancia de las alianzas.

5) Aún cuando más gente de la que se pensaba salió a expresar su voluntad, la situación sanitaria para junio de 2021 es incierta y, por lo tanto, se avizoran nuevos retos para el desarrollo de las campañas y dar confianza a la gente para que salga a votar.

AMLO estará dispuesto a acentuar el ejercicio unipersonal del poder para debilitar y aniquilar a sus opositores por todos los medios a su alcance, aceitando su maquinaria operacional con el ejército electoral privado —pagado con recursos públicos, “los vividores de la nación”— para evitar perder la Cámara de Diputados y la mayoría de las posiciones que estarán en disputa. Esa es su principal preocupación.

6) Por ello, mal harían las fuerzas opositoras en confiarse con estos resultados o en vanagloriarse con sus respectivos triunfos.

AMLO no conoce ni admite límites para actuar. Si no se construye una gran alianza social y política de carácter democrático que impulse las causas más sentidas de la gente y defienda libertades y derechos de toda la sociedad, entonces López Obrador se saldrá con la suya.

Sin pruritos, sin atavismos y sin prejuicios ideológicos. Hay que hacer caso del llamado que formula “Sí por México”: la necesaria unidad por la gente, por México. La plataforma amplia que plantean es de un gran valor y hay que asumirla como un compromiso ante la sociedad.

Presidente Nacional del PRD

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