Heinrich Heine, denunciando en el siglo XIX el pacifismo europeo frente a la creciente amenaza alemana, escribió: “Como a pesar de vuestro actual romanticismo son clásicos de nacimiento, ustedes han de conocer al Olimpo. Entre los desnudos dioses y las desnudas diosas que allí se complacen con néctar y ambrosía, pueden ver a una diosa que, aunque rodeada de tanta alegría y entretenimiento, lleva siempre coraza, el casco puesto y la lanza en la mano. Es la diosa de la sabiduría”.
Los europeos no escucharon a la diosa cuando creció la amenaza rusa y pagan el precio desastroso de no haber querido ni ver, ni saber. Ahora que los EU se parecen a un manicomio del cual se han ido los médicos y en el que el enfermo mayor juega a ser médico, las cosas se ponen peor, a escala mundial. Timothy Snyder, mi admirado colega, interpreta el asalto a Irán en dos dimensiones: como mecanismo para destruir a la democracia en casa, como elemento de “corrupción personal por el presidente de los EU”. En el año en curso, tanto los EU como Israel tendrán importantes elecciones de modo que tanto Trump como Netanyahu pueden ganarlas si les sale bien su apuesta guerrera. Afianzado en el poder, el israelí acabará con la democracia en su país y anexará los territorios palestinos ocupados. Si Trump no pierde las elecciones, ¿de qué no será capaz?
Para la segunda dimensión, hay que plantear la antigua pregunta: ¿A quién beneficia el crimen? Obviamente a Israel, si logra desarmar a un enemigo que desde 1979 ha jurado su destrucción y el heredero del difunto gran ayatola volvió a jurar lo mismo. Pero también a los gobiernos árabes que la teocracia shiita persigue de su odio porque son sunnitas. Todos son aliados de los EU. Timothy Snyder no dice que Israel puede comprar a Trump; dice que “dado el hecho público de la increíble corrupción de la administración actual”, uno debe preguntarse si las fuerzas armadas de los EU no combaten ahora “sobre la base de un contrato de locación”. Es cierto que los Estados del Golfo, que Irán ha bombardeado tan pronto como empezó el asalto israelí-americano, han sido siempre muy generosos con las compañías de Trump, de su familia, de sus amigos. Para no mencionar los múltiples regalos al Jefe. Entonces ¿un deal? “Usamos nuestra fuerza militar para los países que han enriquecido a Trump y su familia”. Subversión de la democracia y corrupción personal, son las hipótesis del historiador americano refugiado en Canadá.
Él precisa que presenta presunciones, no pruebas, pero que hay evidencias que obligan a preguntar. “La guerra proporciona la oportunidad de ver la dimensión de la absurda destrucción que nos ofrecen”. No defiende para nada al “régimen asesino de Teherán” que ha masacrado a su pueblo a una escala abominable, sino que ve con claridad solar que todo lo que Trump puede ofrecer es su autoritarismo y su corrupción. Bien lo vimos en el caso de Venezuela y de su régimen dictatorial. En México, nos conviene tomar nota; no solamente no estamos protegidos contra el impacto de la guerra desatada por la Trump and Netanyahu Company, sino que debemos prepararnos a enfrentar los caprichos iracundos del actual vándalo ocupante de la Casa Blanca: coraza y caso puestos, lanza en mano.
¿Y Ucrania? Olvidada en el trueno del Medio Oriente que nos ensordece, no recibirá las defensas antiaéreas que tanto necesita. EU dejará de vender las suyas al intermediario europeo; Europa sigue sin entender que el tiempo no espera y, cuando la guerra rusa contra Ucrania entra en su quinto año, no ha desarrollado su industria militar.
Únete a nuestro canal ¡EL UNIVERSAL ya está en Whatsapp!, desde tu dispositivo móvil entérate de las noticias más relevantes del día, artículos de opinión, entretenimiento, tendencias y más.

