Por Citlali Ayala Martínez
En los últimos meses se ha intensificado la investigación sobre el papel de la digitalización en la cooperación para el desarrollo. Si bien no se ha acuñado un concepto consensuado de cooperación digital, es posible encontrar cada vez más experiencias exitosas de vinculación de instituciones públicas, sociales y privadas en torno a iniciativas que incorporan la vertiente digital en diferentes ámbitos de acción.
Es el caso de la cooperación que se da en Mesoamérica, específicamente en el marco del Proyecto de Integración y Desarrollo de Mesoamérica, formado por Guatemala, Belice, El Salvador, Nicaragua, Honduras, México, Panamá, Colombia, Costa Rica y la República Dominicana. Desde 2023 se estableció la Agenda Digital Mesoamericana, la cual, a través de un plan estratégico de gobernanza regional y cooperación, está contribuyendo a la incorporación de la digitalización en infraestructura tecnológica, políticas públicas y alianzas que llevarán a los países socios a reducir la brecha digital.
En 2021 la Comisión Económica y para América Latina de las Naciones Unidas puso en marcha el Plan de Desarrollo Integral para El Salvador, Guatemala, Honduras y el sur-sureste de México (PDI), la cual incluyó la Propuesta 1.28 Agenda de Cooperación Digital entre México y los Países Centroamericanos (CEPAL, 2021). Esta sección abordaba los ODS 1, 3, 4, 9 y 11 con el objetivo de ampliar la cobertura de Internet a 600 000 personas que no tenían acceso a Internet y a 2000 empresas de la región. Las instituciones encargadas de la implementación de esta propuesta fueron la Secretaría de Comunicaciones y Transportes de México, la Secretaría Técnica y de Planificación de la Presidencia de El Salvador y la Secretaría Técnica de Planificación y Cooperación Externa, la Secretaría de Comunicación, Infraestructura y Vivienda de Guatemala. Este plan de desarrollo se considera un hito para la ejecución de la Agenda Digital Mesoamericana, ya que vincula los ODS, los indicadores de desarrollo en términos de acceso a Internet e infraestructura digital y el comercio digital. Dado que el PDI, respaldado por la CEPAL, se publicó dos años antes del Pacto Mundial Digital, converge con este último.
Debe reconocerse la relevancia de las políticas públicas de los gobiernos de Centroamérica y México en materia de digitalización, ya que tienden un puente entre la cooperación digital y la sostenibilidad. En ese sentido, la Agencia Mexicana de Cooperación Internacional para el Desarrollo ha jugado un papel clave junto con el Proyecto Mesoamérica, la Agenda Digital Mesoamericana, la Comisión Técnica Regional de Telecomunicaciones (COMTELCA) y la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) han colaborado con otros actores para seguir las directrices estratégicas y finalizar su plan de trabajo. Esto implica una amplia coordinación intergubernamental, con la asistencia técnica de organismos especializados, como la CEPAL, que permite fortalecer las políticas públicas y facilitar recursos y capacidades institucionales, especialmente para los países con mayores dificultades técnicas e institucionales.
Cuenta con un capítulo sobre Facilitación del Comercio y Competitividad, que forma parte del Pilar Económico, tiene por objeto reestructurar el comercio y promover la competitividad del sector empresarial entre los países miembros. También se han delegado responsabilidades para trabajar en infraestructura, gobierno, seguridad y economía digital, bajo los liderazgos de Costa Rica, Honduras, Colombia, y El Salvador, respectivamente.
Con ello, la cooperación Sur-Sur demuestra una vez más ser una herramienta eficaz para obtener gradualmente soluciones de desarrollo y promover el desarrollo sostenible en el marco de un esfuerzo coordinado. A pesar de que la región sigue enfrentándose a retos clave en materia de crecimiento económico y seguridad, la Agenda Digital Mesoamericana es una estrategia regional en vías de éxito que despliega líneas de acción para reducir la brecha digital, al tiempo que trata de igualar a la región en términos de desarrollo digital.
Con base en lo anterior, se puede observar que la Agenda Digital Mesoamericana representa un importante paso adelante en la institucionalización de la digitalización en la integración regional y otros marcos internacionales. Su origen y sus vínculos con otros foros de diálogo permiten identificar un esquema de gobernanza con una multiplicidad de actores, de modo que convergen los ámbitos estatal y regional. Sin embargo, sería pertinente integrar la participación de la sociedad civil y la academia en sus mecanismos de gobernanza. Asimismo, la reducción de la brecha digital —y con ella, el desarrollo digital inclusivo— y la promoción del desarrollo sostenible debe abordarse desde una perspectiva basada en los derechos humanos.
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Citlali Ayala Martínez
Profesora-investigadora del Instituto Mora desde 2002. Es internacionalista por la UNAM y maestra en Cooperación Internacional Unión Europea-América Latina por el Instituto Mora. Es candidata a doctora en Ciencia Política por la Universidad Técnica de Darmstadt, Alemania, y egresada del programa Managing Global Governance, del Instituto Alemán de Desarrollo (German Development Institute) en Bonn. Sus áreas de investigación son la cooperación Sur-Sur y triangular, cooperación en educación superior, Agenda 2030 para el desarrollo sostenible y digitalización vinculada a desarrollo. Es coordinadora del diplomado en Cooperación Internacional para el Desarrollo y sus Instrumentos de Gestión, impartido en el Instituto Mora desde 2010, así como de la colección editorial Cuadernos de Cooperación Internacional y Desarrollo. Ha realizado consultoría para organizaciones como GIZ, AMEXCID y Oxfam, entre otros.
@citlaliayala

