Arrancó 2026 y la movilidad decidió no esperar a nadie con dos mensajes claros: el software manda y la electrificación ya no es promesa, sino calendario.

Uno llegó desde Las Vegas, con NVIDIA usando el CES para presentar Alpamayo, su familia de modelos de inteligencia artificial de código abierto para vehículos autónomos. El otro aterriza este fin de semana en la Ciudad de México, donde la ABB FIA Formula E World Championship celebra su carrera número 150 y abre el año del automovilismo global con un escaparate tecnológico que va mucho más allá del espectáculo.

Alpamayo no es solo percepción y frenado automático. NVIDIA insiste en que su sistema “razona”, explica por qué decide y deja una trazabilidad que tranquiliza a reguladores. Mercedes-Benz será el primer fabricante en llevarlo a producción, con el CLA que llegará a Estados Unidos en el primer trimestre de 2026, equipado con 30 sensores y vendido como un sistema Nivel 2+, similar en concepto al FSD de Tesla con asistencia avanzada, pero con el conductor aún responsable.

El giro estratégico está en el modelo de negocio. Tesla ha defendido su conducción asistida como un sistema cerrado y propietario desde 2016. NVIDIA propone lo contrario al abrir pesos del modelo, simuladores y más de mil 700 horas de datos de conducción para atraer fabricantes y startups a su ecosistema. Jensen Huang lo llamó el “momento ChatGPT para la IA física”.

La amenaza para Tesla es evidente pues si las marcas tradicionales acceden a capacidades comparables sin años de desarrollo interno, la exclusividad se diluye.

Mientras esa batalla se libra en el software, la movilidad eléctrica muestra músculo en la pista. El 10 de enero, el Mexico City E-Prix marca la fecha 2 de la Temporada 12 (2025-26) de Formula E y consolida a la capital mexicana como una de las sedes clave del campeonato. Será la décima ocasión que el serial visite el Autódromo Hermanos Rodríguez, una relación que lo coloca entre los circuitos más recurrentes en la historia de la categoría.

La carrera número 150 no es solo simbólica. Formula E ha evolucionado de forma acelerada desde su debut en Pekín en 2014. Hoy compite con fabricantes como Porsche, Nissan, Jaguar, Mahindra y Lola Yamaha ABT, y funciona como banco de pruebas para tecnologías que luego migran a los autos de calle. Por ejemplo, el auto GEN3 Evo, actual protagonista, acelera de 0 a 60 mph en 1.82 segundos y utiliza tracción en las cuatro ruedas en momentos clave como arrancadas y Attack Mode.

La Ciudad de México añade complejidad técnica con 2 mil 240 metros sobre el nivel del mar, 2 mil 608 kilómetros de trazado y 16 curvas que castigan eficiencia energética y gestión térmica. No es casual que varios ganadores aquí hayan terminado como campeones mundiales. Jake Dennis llega como líder de la temporada tras su victoria en Sao Paulo, mientras nombres como Pascal Wehrlein y Lucas di Grassi saben lo que significa ganar dos veces en este circuito.

Visto en conjunto, Alpamayo y la ABB FIA Formula E cuentan la misma historia desde ángulos distintos. Uno apuesta por escalar la autonomía mediante plataformas abiertas; el otro empuja la electrificación desde la competencia extrema.

En ambos casos, la movilidad del futuro se decide menos por el hardware visible y más por el software, los datos y la capacidad de convertir innovación en estándar. 2026 apenas comienza, y ya dejó claro que la carrera no será lenta.

TAMBIÉN EN LOGÍSTICA

La movilidad logística también atraviesa una transformación profunda. Inteligencia artificial para prever demanda, analítica avanzada para optimizar rutas, automatización de almacenes y plataformas digitales con información en tiempo real están cambiando la forma en que se mueve la economía. En México, este giro tecnológico se acelera por la regionalización de las cadenas de suministro y la presión por operar con mayor eficiencia en un entorno comercial todavía en ajuste. Hoy, el activo clave es la capacidad de transformar datos en decisiones y anticiparse a un mercado cada vez más fragmentado.

Bajo ese escenario, Traxion, empresa líder en el sector logístico y propiedad de Aby Lijtszain, muestra cómo la tecnología aplicada a gran escala convierte la operación en ventaja competitiva. Coordinar más de 11 mil camiones y más de un millón de metros cuadrados de almacenes solo es posible mediante gestión digital de flotas, infraestructura tecnológica y planeación financiera basada en datos. Así, en un sector que aporta 3.8% del PIB nacional, 2026 marcará con claridad que la diferencia entre competir y liderar no estará en el tamaño, sino en la tecnología.

DEUDA DIGITAL

En 2025 hubo más de 40 mil millones de intentos de ciberataques y, aun así, 75% de los municipios del país opera sin una estrategia mínima de protección digital. Con amenazas como ransomware, phishing, espionaje y ataques a infraestructuras críticas ya presentes en la operación diaria, la ciberseguridad dejó de ser un tema técnico para convertirse en una condición básica de funcionamiento. Aun así, en México sigue siendo un asunto secundario. Con ese escenario arranca 2026 con el anuncio del primer Plan Nacional de Ciberseguridad y una Ley General impulsados por la Agencia de Transformación Digital y Telecomunicaciones. Mientras tanto, el sector privado avanza. Silent4Business, encabezada por Layla Delgadillo, cerró 2025 como la primera empresa mexicana en obtener la certificación ISO 42001 en inteligencia artificial responsable, integrando IA generativa y ciberseguridad para proteger datos y responder a incidentes sin comprometer la privacidad. La confianza digital volverá a recaer en quienes sí asumen compromisos reales.

Columnista y comentarista

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