Así como cualquier vecina chancluda se retuerce de coraje al ver que la bonita del condominio volvió a estrenar aparatitos, ayer muchas empresas de tecnología pudieron tener una mala tarde al ver que Nvidia nuevamente les está ganando el mercado. Tal vez ayer fue el día de Nvidia o el día de la envidia.

Ayer comenzó en San José, California, la conferencia Nvidia GTC 2026 y terminará el jueves 19 de marzo el que ya puede considerarse como uno de los eventos tecnológicos más influyentes del mundo.

Resulta impresionante ver la cantidad de información que se generó derivada de la conferencia de desarrolladores que cada año organiza mi tío Jensen Huang, CEO de Nvidia, para todos los fans de la marca. Una completa declaración de dominio.

Muchas (muchas, muchas) empresas tuvieron al que ver con Nvidia ayer. Con Adobe anunció alianza estratégica para desarrollar herramientas creativas y de marketing con IA. Con los fabricantes de automóviles BYD, Geely, Isuzu y Nissan acordó que utilizarán su plataforma DRIVE Hyperion. Con ocho laboratorios de IA, conformó la Coalición Nvidia Nemotron. Con Amazon se asoció para desarrollar tecnología que permitiría a los fabricantes de automóviles implementar tecnologías de asistente de IA vehicular. Con firmas de software industrial Cadence, Dassault Systèmes, Siemens y Synopsys para integrar IA a sus aplicaciones.

Con Hyundai Motor y Kia ampliaron su alianza para conducción autónoma y con T-Mobile anunció una colaboración para implementar aplicaciones de IA física sobre redes Edge. Con Salesforce se asoció para implementar agentes de IA en los flujos de trabajo empresariales y con Hewlett Packard Enterprise (HPE) lanza sistemas de IA y supercomputación de nueva generación.

Por su cuenta, la empresa presentó desde arquitecturas como BlueField-4 STX hasta plataformas que suenan sacadas de una novela de ciencia ficción, como centros de datos orbitales.

También lanzó modelos de IA abiertos para agentes, robótica y salud; así como su plataforma de software de código abierto Agent Toolkit para construir agentes de IA empresariales autónomos que, junto con el lanzamiento de Dynamo 1.0; software de código abierto diseñado para inferencia de inteligencia artificial; prometen llevarnos a la nueva fase de la IA.

Y ese es el mensaje de fondo. La inteligencia artificial dejó de ser promesa para convertirse en infraestructura y Nvidia dio un paso adelante. Nvidia ya no vende solo GPUs. Está vendiendo el ecosistema completo.

La joya de la corona es Vera Rubin DSX AI Factory. No es solo hardware ni solo software. Es el intento de Nvidia por convertirse en la columna vertebral de la nueva economía digital. Un sistema diseñado para resolver los cuellos de botella de energía y memoria que hoy frenan a los centros de datos. Y, de paso, redefinir el papel del CPU, que deja de ser acompañante para convertirse en director de orquesta en esta sinfonía de agentes ya razonan, ejecutan y validan.

Es aquí donde entra el concepto clave de la nueva era: la inferencia. Durante los últimos años la conversación de la IA giró en torno al entrenamiento de modelos con demostraciones espectaculares de coherencia y creatividad. Pero el dinero real está en ejecutar esos modelos de forma permanente dentro de productos, servicios y procesos empresariales.

Mi tío Huang lo dijo sin rodeos. Estamos entrando en una fase que podría generar un mercado de un billón de dólares hacia 2027. Y no impulsado únicamente por gigantes como AWS o Microsoft, sino por gobiernos y empresas que necesitan procesar datos en tiempo real. Es decir, prácticamente todos.

Especialistas del mercado de valores ya lo anticipan y lo esperan frotándose las manos pues ya lo vivieron antaño. A principios de los 2000, muchos pensaban que el internet ya había dado lo mejor de sí con nombres como Yahoo o AOL. Luego llegaron Amazon, Google y Netflix para redefinir el juego. Los verdaderos ganadores no fueron los pioneros, sino quienes entendieron cómo escalar la infraestructura de la web.

Hoy la inteligencia artificial está en ese mismo punto. Apenas termina el primer acto. El segundo viene con el despliegue global, donde se construyen los imperios. Aquí es donde podría estar el verdadero dinero.

Y ahí está Nvidia, no como proveedor, sino como arquitecto. Vendiendo no solo chips, sino la autopista completa por donde circulará la economía digital.

Lo visto hasta ahora en el GTC 2026 es que esto ya no es una carrera tecnológica. Es una carrera para definir quién controla la siguiente plataforma global. Y Nvidia, por ahora, lleva la delantera.

Tecnificar o morir

La empresa mexicana de ERP, Castelec, afirma que la falta de herramientas tecnológicas y control operativo continúa siendo uno de los principales factores detrás del cierre temprano de negocios en México, donde hasta 75% de las Pymes fracasan antes de dos años y 80% no superan el quinto, según cifras citadas de Instituto Mexicano del Seguro Social y organismos empresariales. Un análisis de la empresa indica que, aunque liderazgo, talento y producto influyen en el éxito, la ausencia de sistemas integrales de gestión provoca errores financieros, desorden administrativo y pérdida de rentabilidad. Asimismo, datos de Confederación de Cámaras Nacionales de Comercio, Servicios y Turismo refieren que las empresas con digitalización pueden aumentar hasta 28% su facturación anual, frente a apenas 8% de crecimiento en aquellas que no incorporan tecnología, lo que confirma que la adopción de plataformas administrativas se ha convertido en un factor crítico para la supervivencia y competitividad empresarial. ¿Tú qué opinas?

Columnista y comentarista

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