NFT: ¿El arte en lo intangible?

Herles Velasco

Arte digital (en toda forma), música, fotografías, documentos y hasta gifs y tuits son susceptibles de ser conside-rados arte y entrar al mundo del NFT

La primera vez que escuche el termino NFT, hace muy poco tiempo, fue en un canal de finanzas en YouTube; acostumbrado a que el presentador me espetara terminajos técnicos relativos al mundo de las inversiones personales (y que nada más no acabo de asimilar) de entrada no me sorprendieron aquellas siglas, fue cuando mencionó que estaba haciendo una inversión en arte cuando mi interés se acrecentó.

NFT significa en castellano “Token No Fungible” (Non Fungible Token), e implica que prácticamente cualquier “bien digital” puede ser un NFT y, casi por extensión, una obra de arte. El NFT no tiene un valor en sí mismo, sino el que, como el dinero corriente o el digital, lo adquiere a partir de ese principio: vale lo que todos convienen que valga. Arte digital (en toda forma), música, fotografías, documentos y hasta gifs y tuits son susceptibles de ser considerados arte y entrar al mundo del NFT; por supuesto, estos archivos contienen una certificación a través de la misma tecnología que “valida” a las criptomonedas: el blockchain.

A simple vista, esto le puede parecer, estimado lector, la ocurrencia de algún nerdo en algún perdido foro tecnológico del Reddit; pero no, los NFT se están tomando muy en serio, basta ver algunas cifras: hace muy poco la cantante Grimes vendió un collage digital (muy kitsch, si lo vemos con objetividad) por la friolera de $5.8 millones de dólares; Jack Dorsey, fundador de Twitter, está subastando el primer tuit de su plataforma (que dice: just setting up my twtttr) y ha superado, hasta hoy, los $2.5 millones de dólares; Christie´s, la prestigiosa casa de subastas, vendió otro collage digital del artista Beepl, por $58.5 millones de dólares; Javier Arrés, pionero español en criptoarte, ha vendido obras por más de $26 mil dólares; la banda Kings of Lion está vendiendo a través de este método su álbum When You See Yourself a $50 dólares la copia; Bloomberg estima que se han movido algo así como $250 millones de dólares en NFTs.

Hay que recordar que por esas cantidades el comprador no obtiene la obra en formato físico, y que, al final, no son obras o contenidos que no se puedan adquirir por otros medios; aquel tuit de Dorsey es público y es factible hacer una captura de pantalla, lo mismo con casi cualquier NFT visual (lo que podría hacerse con cualquier Van Gogh o Velázquez, la diferencia radica en que el dueño, como ya mencionamos, obtiene un certificado digital de autenticidad; parte de la idea (al tratarse de una especie de “moneda de cambio”) es que los NFT permanezcan en este tipo de galerías virtuales a la espera de que quien compre pueda revender el producto, o darse de topes si el valor se deprecia a cero.

Hay quien ve en los NFTs el futuro del mundo del arte serio, y por supuesto quien ve una banalización y un peligro, un “mingitorio de Duchamp” al extremo. ¿Usted qué piensa?

 

[email protected]

TEMAS RELACIONADOS
Guardando favorito...

Comentarios