La madrugada del 6 de enero, de manera simultánea, un casino y una gasolinera fueron incendiados en Culiacán, Sinaloa. El casino primero fue rafagueado. Los agresores le prendieron fuego más tarde a la puerta principal.
Ese día asesinaron en la sindicatura de Aguaruto al director de tránsito municipal, Francisco Zazueta, interceptado a bordo de su vehículo por hombres armados. Poco más tarde un hombre y una mujer fueron perseguidos y asesinados en la carretera México 15, en Urbivillas del Cedro. Al mismo tiempo, tres hombres murieron y uno más resultó herido tras el ataque a un taller de carrocería en la colonia Emiliano Zapata.
Al caer la tarde, se confirmó la identidad de dos primos que habían sido reportados como desaparecidos el 8 de diciembre, y cuyos restos aparecieron junto a un canal de riego. Antes de que terminara el día, un hombre más fue acribillado en la colonia Buenos Aires. Su identificación mostró que tenía su domicilio en Badiraguato. Por la noche, dos hombres más fueron perseguidos hasta la taquería El Champion de la colonia Guadalupe: a uno lo asesinaron en la calle; al otro, en el interior del baño.
Un día antes, el 5 de enero, un grupo de hombres armados extrajo de un taller mecánico a un elemento de la Guardia Nacional, lo que desató una amplia movilización en la ciudad, en la que tomaron parte incluso helicópteros. Sin mayores explicaciones, se informó que el agente había sido liberado horas más tarde, luego de ser golpeado.
El mismo día, un negocio de polarizado de cristales del Fraccionamiento Espacios Barcelona fue atacado a tiros. Los agresores dispararon sobre el lugar más de 100 casquillos.
2026 comenzó en Culiacán con el ataque a una mujer de 30 años en la colonia Felipe Ángeles, con el asesinato de tres personas en la colonia Demetrio Vallejo, con la ejecución de otras tres en la sindicatura de Aguaruto y con el hallazgo del cuerpo de un muchacho de 18 años que había sido reportado como desaparecido el día anterior.
El 2 de enero un joven de 22 años fue asesinado en el fraccionamiento Urbivilla del Prado, y a un hombre de 50 lo acribillaron en la colonia Lombardo Toledano. El sábado 3 varios gatilleros fueron por un hombre hasta su domicilio, en la colonia Amado Nervo, y ejecutaron a otro sobre la calle Primera de la colonia El Mirador. Un hombre más fue balaceado en la colonia Chapultepec, y una cuarta víctima asesinada en el bulevar Agricultores, en el Sector 21 de marzo. En todos los casos se trató de ataques directos en los que participaron grupos de hombres armados.
Ese sábado, un colectivo de búsqueda halló restos humanos junto a un canal de riego, en las cercanías del ejido El Pinole.
Los últimos días de 2025 estuvieron rodeados por el incendio de tres primarias privadas en la colonia Guadalupe y en el sector La Conquista: en al menos uno de los casos el fuego lo inició un vehículo con explosivos colocado a las puertas de la escuela.
El 29 de diciembre, con solo 10 minutos de diferencia, dos hombres fueron asesinados en Ernesto Damy y un salón de fiestas fue atacado en la colonia Pemex, con saldo de un muerto y un herido. El día 28 el cadáver de un adolescente de 14 años fue encontrado con las manos atadas en una calle de la colonia 4 de Marzo.
El día 27 acribillaron a un hombre a las espaldas del Palacio de Gobierno, mataron a otro en el fraccionamiento Valle Alto y se encontraron al menos cuatro cuerpos en una fosa clandestina ubicada en tierras de cultivo de la comunidad El Alhuete.
El 26 aparecieron restos humanos en las cercanías de una ladrillera de la colonia Loma de la Rodriguera, donde cuatro días después dos trabajadores fueron muertos a tiros y uno más fue privado de la libertad. Ese día un enfrentamiento dejó tres delincuentes muertos en la sindicatura de Costa Rica, al sur de Culiacán.
El 24 de diciembre se reportó al menos una docena de despojos de vehículos a mano armada en zonas residenciales, carreteras y zonas rurales de Culiacán: según la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros, el robo de vehículos con violencia pasó en Sinaloa de 1,387 unidades en junio de 2024 a 3,757 en junio de 2025. El día de Navidad, a la gente le arrebataron sus autos en carreteras, estacionamientos públicos y vialidades.
Se nos olvida Sinaloa, que lleva más de 15 meses como epicentro de una guerra en la que la gente vive en riesgo permanente. El 23 de diciembre, en una gasolinera, mataron a un vendedor de autos de 33 años. El mismo día ejecutaron en Parque Constitución a un agente municipal que terminaba su turno. El mismo día atacaron y quemaron con un artefacto explosivo una casa de la colonia Tierra Blanca. El mismo día fue identificado el cuerpo de Alan Núñez Herrera, por quien la DEA ofrecía un millón de dólares, y cuyo cuerpo perforado por las balas fue hallado en un fraccionamiento de Tres Ríos.
En la Ciudad de México acababan de matar en un restaurante de la Zona Rosa a El Panu, jefe de sicarios de Los Chapitos, y a espaldas del Congreso de Culiacán, a dos hombres cuyos cuerpos fueron hallados a bordo de un auto rojo, y a los que ejecutaron en plena tarde.
Es el recuento general de las últimas dos semanas en la capital de Sinaloa. Todo esto está pasando mientras arriba se dictan cifras alegres y se sella el pacto de impunidad que permitirá que todo esto siga ocurriendo mañana, y la semana siguiente, y también el mes que viene.
Se nos olvida Sinaloa, pero no olvidemos Sinaloa.

