La otra elección

Héctor De Mauleón

Se asoman los perfiles siniestros de una elección de la que no hemos hablado

Un hombre arrojó una cabeza humana en la casilla 1440 ubicada en Terrazas del Valle, en Tijuana, Baja California, y luego huyó a pie sin que la policía ni la Guardia Nacional lograran localizarlo.

Según un reporte de eventos ocurridos durante la pasada jornada electoral, presentado por la Marina, muy cerca de ese sitio, en las inmediaciones de la casilla 1442, un ciudadano encontró una caja de madera “con vísceras y restos de piel humana”.

Poco antes, cerca de 20 personas habían irrumpido en la casilla 2491, de la unidad habitacional Lázaro Cárdenas de Metepec, Estado de México: estos sujetos golpearon a la gente que estaba formada para emitir su voto y destrozaron la casilla.

Según el reporte consultado, un representante de Morena fue baleado en las primeras horas de la mañana en la casilla 11 de Arroyo Frío, en Misantla, Veracruz. Dos personas ingresaron en la casilla 1877, ubicada en Privada de las Rosas 17, en Tijuana, y quemaron las urnas.

En casillas de Múgica, Michoacán, un comando desalojó a los representantes del PRD y dejó dentro de estas solo a los representantes de Morena, según la denuncia presentada ante el Consejo General del Instituto Electoral del estado. Los civiles armados tomaron las boletas de las casillas 467, 468, 469, 477, 478, las marcaron “a favor del partido guinda” y volvieron a depositarlas en las urnas, según informaron ciudadanos que representaban a la alianza PRI-PAN-PRD.

En Gabriel Zamora, Michoacán, gente armada controló el acceso de electores y representantes de casilla. Ahí también se reportaron robos de boletas.

En Mazatlán, Sinaloa, cerca del Consejo Distrital del INE, sujetos armados amenazaron a taxistas que trasladaban a funcionarios de casilla, con intención de que estos no llegaran a su destino. En Culiacán, otro grupo armado privó de la libertad a una presidenta de casilla de la comunidad El Serranito, de la sindicatura de San Rafael, y secuestró a ocho operadores políticos del candidato del PRI-PRD Tomás Roberto Amador Carrasco.

En la misma ciudad –casilla 71–, varios encapuchados con armas largas destrozaron las urnas, robando “papeles, celulares y toda la información”. En Los Mochis, mientras tanto, se reportó el robo de una urna con 750 boletas.

En Santa Rosalía, Baja California Sur, informó la Marina, un funcionario de la casilla 78 fue perseguido por los tripulantes de un Honda Accord: al mismo tiempo, el representante general de un partido político fue encañonado por personas que llegaron a bordo de un Hyundai.

En el municipio de Benito Juárez, en Quintana Roo, fueron detectadas tres personas que coaccionaban a la gente que acudía a votar. En Oxkutdzcab, Yucatán, la Marina reportó “personas en la parte de afuera de la casilla portando vestimenta de color específico y representativo de algún partido político e incitando al voto a favor de ese partido”. En Tixmehuac, Yucatán, una muchedumbre tiró la barda de una escuela para tratar de parar la elección: “se reportaron fuertes agresiones” a ciudadanos que votaban y a los funcionarios electorales que cumplían con su función.

En diversos municipios de la Tierra Caliente de Michoacán se reportó la presencia de hombres que portaban armas largas, quienes despojaron de sus celulares a funcionarios de casilla y extrajeron boletas “de cada elección”.

De acuerdo con un reporte recibido a las 13:30 horas por la Marina, en la calle Vicente Guerrero, de Chetumal, Quintana Roo, dos expolicías –de apellidos Corso y Urbina– fueron detectados comprando votos.

En Bahía de Banderas, Nayarit, hombres armados a bordo de varios vehículos irrumpieron en las casillas de San José del Valle. En la Unión Hidalgo, Oaxaca, los tripulantes de una camioneta con seis individuos armados despojaron de su credencial a varios ciudadanos.

En Santa María Mixtequilla, Oaxaca, fueron destrozadas dos casillas, a las que les prendieron fuego. En Ocotitlán, Veracruz, se registró un tiroteo entre escoltas del candidato del PRI Enrique Hernández Delfín e integrantes de la Fuerza Civil.

En Manzanillo, Colima, se reportó que en diversos puntos se estaba presentando la compra de votos. En Santa María Xadani, Oaxaca, un representante del PRI fue “levantado” por gente armada. La Marina informó que “se desconoce su situación”.

En la misma localidad, la Guardia Nacional detuvo a 10 personas que portaban armas de fuego y teléfonos celulares, “presuntamente relacionadas con ataques a casillas instaladas en una escuela preescolar”.

En diversas regiones de Sinaloa se reportó que sicarios enviados por narcotraficantes estaban obligando a la gente a votar por Morena. En varios municipios de la Tierra Caliente de Guerrero solo contendió un solo candidato: los demás, no palomeados por el crimen organizado, fueron “bajados” de la elección.

El INE registró unos seis mil incidentes durante la contienda del domingo. Detrás de estos se asoman los perfiles siniestros de una elección de la que no hemos hablado: es la punta del iceberg del crimen votando, eligiendo, palomeando, eliminando.

Los perfiles siniestros de un rostro que no tardará en aparecer.
 

@hdemauleon
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