Se encuentra usted aquí

La nueva Tuta de Michoacán

La nueva Tuta de Michoacán
10/09/2019
03:25
-A +A

En agosto de 2018, un equipo encabezado por el actual secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Alfonso Durazo, llevó a cabo los primeros —y únicos— Foros por la Pacificación y Reconciliación Nacional: una idea que el entonces presidente electo Andrés Manuel López Obrador había difundido durante su campaña.

En Michoacán, personal del equipo de transición de AMLO descubrió que la gente se negaba a abordar en público temas relacionados con la inseguridad que azotaba uno de los estados más peligrosos de la República. Algunas personas, mujeres sobre todo, entregaron discretamente, sin embargo, hojas de papel en las que aparecía un apodo: “Migueladas”.

Los participantes de los foros se fueron con la impresión de que todo lo que ocurría en estos había sido minuciosamente observado, había quedado minuciosamente registrado. El equipo advirtió también que grupos, supuestamente espontáneos, exigían la liberación, a través de mantas, de un tal Ulises Sánchez Garibay, apodado El Inge.

Sánchez Garibay había sido detenido ese mismo mes en el municipio de Múgica. De acuerdo con el parte oficial, un convoy de seguridad pública estatal fue atacado por un grupo armado en una vía de Nueva Italia. Los agentes estatales contestaron el fuego: abatieron a uno de los agresores, lesionaron a otro y aprehendieron a uno más: se trataba de Ulises Sánchez Garibay, El Ingeniero.

Como se sabe, los Foros por la Pacificación fueron suspendidos cuando, en lugar de las loas que se esperaba recoger, el equipo de transición tropezó con una perentoria y desesperada exigencia de justicia: una realidad de horrores y reclamos que implicaba para el presidente electo un gran desgaste político, ya que incluso en el mediano plazo dichos horrores serían imposibles de atender y resolver. Vino después, de lleno, la política de “abrazos, no balazos”: el llamado repetido al crimen organizado para “portarse bien”.

La siguiente vez que aquel apodo, “Migueladas”, llamó la atención de alguien, ocurrió en mayo pasado.

Videos difundidos en redes sociales, y que causaron olas de indignación nacional, señalaron el momento en que militares de la 5ª compañía de infantería eran rodeados, acorralados, vejados y despojados de unas armas que acababan de decomisar en la Huacana —entre estas, un fusil Barret capaz de perforar blindajes y derribar helicópteros.

Entre los hombres que encabezaron aquella agresión que privó de la libertad a 14 elementos de la Sedena, personal de inteligencia militar identificó a Gaudencio Lozano y Bulmaro Arzate. Estos sujetos fueron señalados, respectivamente, como “operador y gatillero del primer círculo” de un hábil capo del narcotráfico cuyo apodo es, precisamente, “Migueladas”. Miguel Ángel Gallegos Godoy.

Una supuesta página de denuncia ciudadana aparecida después del hecho, y dirigida al presidente López Obrador, indicó que “todos los funcionarios del gobierno del estado, jueces, magistrados, PGJE y SSP”, están en la nómina de “Migueladas”. En el gobierno de Silvano Aureoles dicen que tienen “poca información” sobre este capo.

En la Tierra Caliente, sin embargo, consideran a Gallegos Godoy como “la nueva Tuta de Michoacán”: un hombre que ha tejido una inmensa base social, que ha financiado las campañas de alcaldes y legisladores, y que ha impuesto funcionarios en el gobierno estatal al menos desde 2011: un importante productor de drogas sintéticas que ha transitado, manteniendo siempre un bajo perfil, y operando a través de otras manos, por la estructura de los principales grupos, criminales y no tanto, de Michoacán: de los Zetas a La Familia Michoacana, de los Caballeros Templarios a las autodefensas, del grupo conocido como H3 al poderoso Cártel Jalisco Nueva Generación.

Según los datos disponibles, “Migueladas” se relacionó con los enviados de Osiel Cárdenas Guillén, líder del Cártel del Golfo, que llegaron al puerto de Lázaro Cárdenas para coordinar los desembarcos de droga procedentes de Sudamérica y su envío a la frontera de Tamaulipas.

Así comenzó su invisible ascenso. Con el tiempo se convirtió en un importante líder regional, y más tarde, en un importante líder de autodefensas.

Mañana, algo más sobre su historia.