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La mancha de sangre llega a Polanco

Héctor De Mauleón

Miembros de la comunidad se extrañan de que el empresario hubiera salido a vender botellas a esa hora

La denuncia por desaparición fue levantada el 28 de noviembre pasado. Indicaba que dos días antes había desaparecido el ciudadano franco-mexicano Baptiste Jacques Daniel Lorman, de 45 años de edad. Se le había visto por última vez en Polanco.

Baptiste Jacques era propietario de una elegante cantina en esa colonia, especializada en “comida de pueblo”: Surtidora don Batiz.

Desde muy temprano, la comunidad franco-mexicana, así como amigos del empresario, desataron una muy intensa campaña en redes, a fin de que se difundiera la noticia de su desaparición.

A las 14:19 del sábado, alguien tuiteó: “Un día que me deja una marca más, gracias por avisarnos @ErnestinaGodoy que ya encontraron a mi amigo, desgraciadamente sin vida. Francia y México están de luto”.

La madrugada de ese sábado, elementos de la Policía de Investigación atendieron un reporte. Eran aproximadamente las 02:10. En Camino al Cedral, sin número, a medio kilómetro de la avenida Arenal, sobre un camino de terracería, a un costado de un cementerio, en Santa María Magdalena Petlacalco, en Tlalpan, habían sido hallados dos cuerpos maniatados.

Se hallaban en un terreno baldío, en medio la profunda oscuridad. Los agentes tuvieron que reconocerlos por medio de linternas. Encontraron dos cuerpos severamente golpeados. Estaban ubicados a seis metros de distancia uno de otro. Las ropas de uno de ellos coincidían con las descritas en el reporte por desaparición: suéter color negro, camisa blanca, pantalón de mezclilla.

Según el reporte de los agentes, a simple vista se apreciaban numerosas “manchas hemáticas secas en el rostro” de las víctimas.

Homicidio por golpes”, anotaron los agentes.

“Motivo de la agresión: posible ejecución”, se lee en el reporte.

No había elementos balísticos en los alrededores. Se cree que las víctimas fueron privadas de la vida en otro sitio y arrojadas más tarde en ese lugar. En razón de la hora no se localizaron vecinos ni transeúntes. Por tratarse de una zona semirural no había cámaras del C2 Sur, ni se localizaron las del programa Mi calle, mucho menos cámaras particulares.

Sin embargo, la policía ubicó a medio kilómetro de ahí dos postes con cámara y botones de emergencia que podrían haber registrado, a esa hora, el paso de vehículos.

No tardó en confirmarse que los cuerpos eran los de Baptiste Jacques Daniel Lorman y su socio Luis Orozco.

El secretario de Seguridad Ciudadana de la Ciudad de México, Omar García Harfuch, informó en conferencia de prensa que la Mitsubishi del empresario fue detectada a las 18:46 en el Periférico y a las 19:38 rumbo a la carretera a Cuernavaca por San Pedro Mártir. Simultáneamente fue captado el vehículo rentado que empleaba su socio.

Según García Harfuch, la línea principal de investigación está relacionada con el robo de licores de alta gama que las víctimas, presuntamente, habían ido a vender a sus victimarios. “Las líneas indican que quisieron robarles la mercancía que ellos estaban ofreciendo en venta. Al parecer fueron despojados de unas botellas con alto valor comercial”, explicó el secretario.

Aseguró, además, que “no existe indicio alguno que sugiera que se trató de un secuestro, o de una extorsión, o de un cobro de piso”.

En la oficina de Seguridad Ciudadana de la alcaldía Miguel Hidalgo aseguran que hasta el momento no existen en esa demarcación quejas o reportes por “cobro de piso”.

Personas que estuvieron aquel jueves con el empresario, aseguran que este hizo una comida en su casa, y que al caer la tarde se quedó solo. Se pudo establecer que salió de su domicilio a las 18:20.

Además de formar parte de una comunidad estrechamente vinculada, y que suele apoyarse regularmente, Baptiste Jacques formaba parte de un gremio muy sólido y combativo: el de los restauranteros.

En ambas zonas el asesinato causó tremenda indignación. Los restauranteros convocaron a una marcha para hoy, a las 15:00 horas, que partirá de la glorieta de Arquímedes al restaurante Surtidora Don Batiz, al mismo tiempo, ramos de flores fueron colocados en el restaurante ubicado en la calle Julio Verne, así como en la sede de la embajada de Francia.

Miembros de la comunidad se extrañan con la versión de que el empresario hubiera salido a vender botellas a esa hora. En casos en que víctimas fueron citadas en algún punto para efectuar la venta de algunos de sus bienes, quienes les robaron e incluso asesinaron echaron mano, de modo invariable, de armas de fuego.

No ocurrió de ese modo con Baptiste Jacques y Luis Orozco. Ambos fueron golpeados. Incansablemente. La pregunta es por qué, y hay dos comunidades que no descansarán hasta que se las respondan.

Las personas que los citaron desaparecieron los teléfonos con la intención de borrar el rastro de llamadas y conversaciones.

De los asesinatos de menores en el centro, la mancha de sangre llegó en menos de un mes a lo que el diario francés Le Figaro, al reportar la muerte de los empresarios, llamó “un quartier chic”: el elegante barrio de Polanco.

La violencia desatada otra vez.

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