La bienvenida de Martí a los alcaldes de oposición

Héctor De Mauleón

Así se definen, se establecen las nuevas formas de diálogo en el gobierno de Claudia Sheinbaum

A Mauricio Tabe, alcalde electo de Miguel Hidalgo, le dieron toques eléctricos en la espalda. La alcaldesa electa de Azcapotzalco, Margarita Saldaña, gritaba mientras tanto:

—¡Me están asfixiando!

Policías de la ciudad de México la habían encapsulado, al punto de no dejarla respirar. Saldaña comenzó a jadear. Para aspirar un poco de aire, se quitó incluso el cubrebocas.

Lía Limón, alcaldesa electa de Álvaro Obregón, emergió de un torbellino de golpes y empujones con un corte en la nariz y un hilo de sangre escurriéndole por la cara. Aseguró que uno de los uniformados se lo había provocado con su escudo.

En medio del tumulto, la diputada local del PRI, Tania Larios, recibió también toques propinados con una macana eléctrica.

Desde el cerco montado por la policía de Claudia Sheinbaum, una lluvia de piedras caía sobre los alcaldes que intentaban acercarse al edificio del Congreso. “Las piedras venían de allá para acá”, aclaró la alcaldesa Saldaña.

A Sandra Cuevas, de Cuauhtémoc, sus colaboradores tuvieron que sacarla haciéndola pasar, literalmente, sobre las cabezas de la gente.

—¡Falta Tabe, falta Tabe! —gritaba—. ¡Saquen a Tabe porque le van a pegar!

Los nueve alcaldes de oposición, agrupados en la Unión de Alcaldías de la Ciudad de México habían dado una rueda de prensa en la plaza Tolsá. Querían denunciar la operación política que se ha emprendido desde el gobierno de la ciudad para limitar su margen de maniobra de cara al proceso de 2024.

“Lo primero fue postergar la transición, patearla desde el 7 de junio hasta el 1º de septiembre, para darnos solamente un mes para llevarla a cabo y ponernos en jaque como alcaldes entrantes; facilitar, al mismo tiempo, que los salientes arreglen, oculten, modifiquen a placer”, denunció Mauricio Tabe.

Según Margarita Saldaña, a partir de entonces semana a semana se fueron lanzando leyes y disposiciones tendientes a cercar a los alcaldes en beneficio de la administración capitalina.

El reciente nombramiento de Martí Batres como secretario de Gobierno, marcó el inicio de una nueva forma de diálogo político, desde el endurecimiento.

“Como a Sheinbaum le cargan el muertito de haber perdido la mitad de la ciudad, ahora tiene que plegarse al presidente y al nuevo método político que encarna Martí Batres”, dice Tabe.
En la conferencia de ayer, los alcaldes manifestaron su desacuerdo con “leyes que quieren cambiar sencillamente para favorecer a un partido político”.

Entre otras, la Ley del Sistema de Seguridad Ciudadana que traerá como resultado la homologación de la cromática de las patrullas de la ciudad de México: esas unidades, compradas con presupuesto de cada demarcación, ya no van a poder tener un distintivo propio: ahora “se quieren pintar de un color, para seguir haciendo publicidad” al partido en el poder, dijo Sandra Cuevas.

Luego de abordar quejas relacionadas con el reparto de “un presupuesto justo”, la Ley de Publicidad Exterior y el futuro de la Ley de Planeación Urbana, entre otros puntos que, en su opinión, solo van a provocar tensiones políticas entre ellos y los vecinos, los alcaldes decidieron acercarse al Congreso.

Desde el día anterior el centro estaba sumergido en un operativo policiaco colosal. El bloqueo, a cargo de miles de uniformados, abarcaba Eje Central, Tacuba, Marconi, Donceles, Bolívar, Isabel la Católica…

—Soy diputada, vengo a la sesión —dijo Margarita Saldaña credencial en mano.

—Por aquí no se puede pasar —le respondieron.

—¿Por dónde sí?
Se desataron de pronto los empujones, los jaloneos. Santiago Taboada ayudó a sacar a Saldaña del remolino.

A esa hora el secretario de Gobierno Martí Batres se hallaba reunido con los coordinadores de los diputados del PRI, el PAN y el PRD. “Él estaba viendo lo que ocurría —dijo Tabe—. Su mensaje fue: nosotros mandamos”.

“Sangre, piedras, toques, golpes. Esta es la bienvenida que el nuevo secretario de gobierno nos dio a los alcaldes de oposición en la ciudad de México”, dice Santiago Taboada.

Así se definen, se establecen las nuevas formas de diálogo en el gobierno de Sheinbaum.

“Bastaba con una llamada que nos hicieran, a mí o a alguno de los coordinadores, para que pudieran acceder los alcaldes…”, dijo Martí Batres.

La llamada no llegó. Hubo entonces sangre, piedras, toques, golpes y la imagen que inaugura formalmente la llegada de Batres al gobierno de la ciudad: la de la alcaldesa de oposición Lía Limón golpeada, herida y sangrando.

@hdemauleon
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