El pasado 19 de febrero el cantante Emiliano Aguilar generó polémica al compartir en Instagram un narco-rap que hace referencia a Francisco Javier Gudiño Haro, conocido como La Gallina o El Plumas. Se trata de un violento operador del Cártel Jalisco Nueva Generación, CJNG, que según agencias estadounidenses y autoridades mexicanas actuó de manera estrecha bajo las órdenes directas del capo Nemesio Oseguera Cervantes, El Mencho, abatido el domingo pasado en un enfrentamiento con la Sedena en Tapalpa, Jalisco.
El narco-rap habla del poder de El Plumas dentro de la organización criminal: “Voy subiendo como la espuma”, dice en sus unas de sus líneas.
Gudiño Haro ha sido designado por el Departamento del Tesoro de Estados Unidos bajo la ley Kingpin, contra capos de la droga. Documentos filtrados por Guacamaya Leaks lo ligan con ejecuciones de diversos funcionarios. En 2019 fue comisionado por El Mencho para asesinar al director de la policía de investigación de Jalisco Felipe de Jesús Rubio Cárdenas a consecuencia de la muerte de cinco integrantes del cártel que fueron abatidos en un enfrentamiento con las autoridades en Tlajomulco de Zúñiga.
“Hay que sacar el domicilio de Felipe Rubio, el director de Inteligencia… manda decir allá Pluma Blanca”, asienta una comunicación interceptada por el Ejército.
La Sedena lo ubicó como uno de los tres más cercanos al Mencho y uno de los responsables de la violencia que atenaza la zona metropolitana de Guadalajara.
La Gallina, como se le conoce también, es según el Tesoro uno de los operadores que actúan desde Puerto Vallarta al lado de Gonzalo Mendoza Gaytán, El Sapo, y Carlos Andrés Rivera Varela, el capo colombiano conocido como La Firma.
El asesinato de Rubio Cárdenas iba a ser operado por un agente de la Fuerza Única de Reacción Inmediata de la fiscalía estatal, César Iván Briseño, pero la Sedena se adelantó e impidió el atentado.
En octubre de 2022 fue asesinado, en una operación en la que sus agresores fueron a sentarse a diversas mesas del Sonora Grill de la colonia Providencia, en Guadalajara, el consejero político nacional de Morena Salvador Llamas Urbina. Su jefe de escoltas era el excomisario de seguridad de Puerto Vallarta, Luis Fernando Muñoz Ortega, quien murió también en el ataque. Según la fiscalía del estado, la ejecución había sido realizada por una célula que venía de Vallarta y se hallaba bajo las órdenes de El Plumas o La Gallina.
Era la misma célula que dos años antes había intentado asesinar al entonces secretario de seguridad de la ciudad de México, Omar García Harfuch, y de la cual Gudiño formaba parte al lado de César Moreno Pinzón, El Tarjetas, acusado por Estados Unidos de encabezar un amplio esquema de fraude en tiempos compartidos en Puerto Vallarta y de brindar apoyo material a una organización terrorista extranjera (el CJNG). Esa red era operada por El Tarjetas desde hacía más de una década.
La Oficina de Control de Activos Extranjeros, OFAC, refiere que estas figuras, La Gallina, El Tarjetas y La Fima orquestaron desde Puerto Vallarta “asesinatos de rivales y políticos utilizando armamento de alto poder”.
Precisamente, escoltas que sobrevivieron al atentado en el Sonora Grill sostuvieron que Salvador Llamas Urbina, quien acababa de ser electo consejero político nacional de Morena y aspiraba a convertirse en gobernador de Jalisco por este partido, llevaba tiempo recibiendo amenazas del CJNG, las cuales llegaban “desde Vallarta”.
Tras el asesinato del consejero, la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana confirmó que el ataque en el Sonora Grill tuvo el mismo modus operandi que aquel en el que fue asesinado por la espalda, en el baño de un bar, el exgobernador priista de Jalisco, Aristóteles Sandoval.
Apenas un mes antes del operativo realizado en Tapalpa contra El Mencho, las autoridades aprehendieron a José Gabriel Soto Martínez, El Uber, operador en la zona metropolitana de Guadalajara, quien contaba ya con un corrido que narraba sus hazañas al servicio del Mencho.
El narcocorrido expresa: “La humildad, lo primordial que en mi mente he de llevar, y un gran respeto al Señor de las Plumas, por él mi pecho he de brindar”.
El Uber, llamado así por su pasado como taxista de aplicación, tenía en su poder 10 teléfonos celulares que lo vinculan con los grupos dirigidos por La Gallina y otro capo de alto rango dentro del cártel: El Jardinero (Audías Flores Silva).
La Gallina o El Plumas aparece vinculado desde hace años a prácticamente todas las actividades de alto impacto del CJNG. Se le menciona al lado de El Sapo en las tareas de reclutamiento y entrenamiento realizadas en el rancho Izaguirre y otros campamentos, y se le menciona como el jefe que pasó la orden de asesinar al alcalde de Uruapan, Carlos Manzo, ejecución que habría sido autorizada desde la cúpula del cártel por el hijastro de El Mencho, Juan Carlos Valencia González, alias El R3.
El Plumas es una de las figuras que Estados Unidos y el gobierno mexicano intentan desactivar para evitar un grave estallido de violencia tras el abatimiento de El Mencho.
En las horas previas al operativo en Tapalpa corrió el rumor de que él también había muerto. Pero esa información fue descartada por instituciones de seguridad. Con El 03, El Sapo, El Jardinero, La Firma y Abraham Jesús Ambriz Cano, El Yogurt, El Plumas forma el núcleo duro del Cártel Jalisco, según los reportes de las agencias de inteligencia del gobierno estadounidense.
Según algunas estimaciones, ese núcleo podría estar al frente de unos 30 mil hombres asociados a las siglas del CJNG y repartidos a lo largo del país. Cayó El Mencho, pero la estructura del cártel más peligroso y más poderoso del mundo aún permanece intocada.

