Desde su primer mandato presidencial Trump ha promovido la narrativa de que los cárteles mexicanos, “en su infinita infamia”, son los únicos responsables de la epidemia de fentanilo. Esta retórica se dio y continúa en el contexto de la peor crisis sanitaria que ha tenido el vecino país. De acuerdo a cifras del Centro Nacional de Estadísticas de Salud, del 2015 a agosto de 2025 han muerto 885 mil 825 personas por sobredosis de diferentes tipos de drogas, no únicamente pero si en una proporción significativa por fentanilo, sus derivados y su adulteración o mezcla con otras drogas.
El presidente Trump olvida que la crisis tiene sus raíces en el OxyContin, un analgésico altamente adictivo, fabricado por la farmacéutica Purdue Pharma, empresa que en el 2020 se declaró culpable ante un tribunal federal en Newark, Nueva Jersey, de conspiraciones para defraudar a los Estados Unidos, al ocultar el poder adictivo del medicamento y privilegiar sus millonarias ganancias por sobre la salud de los norteamericanos. Con base en esta declaración de culpabilidad, en noviembre de 2025, el juez del Tribunal de Quiebras de Nueva York Sean H. Lane, aprobó el plan que la obliga a pagar 7 mil 400 millones de dólares por su papel en la crisis de opioides,
Este acuerdo constituye un reconocimiento expreso, avalado por una sentencia previa de la Corte Suprema de Estados Unidos, de la responsabilidad de la crisis sanitaria por parte de empresas farmacéuticas, distribuidores mayoristas, farmacias y médicos que irresponsablemente recetaron el OxyContin para padecimientos sin justificación médica.
Es incuestionable que EU tiene una grave crisis por sobredosis de drogas, pero no está relacionada ni directa ni únicamente con los cárteles mexicanos, ni es un tema reciente, es resultado del proceso de reconfiguración de su propio mercado de drogas (desencadenado por su industria farmacéutica), que pasó de consumir drogas provenientes de plantas (marihuana, cocaína, heroína); hacia drogas sintéticas (oxicodona, metadona, fentanilo, nitazeno) creadas en laboratorios de importantes empresas norteamericanas, que no necesitan de tierras de cultivo, pistoleros que las cuiden ni dependen de los tiempos para la cosecha, ya que algunas de ellas, como el fentanilo, se pueden procesar en “cocinas” improvisadas de cualquier ciudad de la Unión Americana.
El día de ayer el presidente Trump firmó la proclamación que crea el "Escudo de las Américas", cuyo objetivo es usar "fuerza militar letal” para destruir a los cárteles; realizando una nueva amenaza contra nuestro país al decir que “México es el epicentro de la violencia de los cárteles”. Pero, se le olvida en su narrativa que, en el 2025, indultó a Ross Ulbrichtm condenado a cadena perpetua, fundador de Sil Road, uno de los mayores traficantes de drogas sintéticas por internet de EU; se le olvida que el verdadero problema está en el consumo y en la falta de atención de las causas estructurales que provocan la existencia de millones de adictos cuya demanda permite el funcionamiento del circuito del narcotráfico, al interior de su propio país; y se le olvida el papel que sigue teniendo la producción, distribución y venta de drogas sintéticas en EU.
Hay que recordar lo que recientemente dijo el portavoz del Ministerio de Exteriores de China: “El problema del abuso de fentanilo en Estados Unidos tiene sus raíces en sí mismo y el problema es totalmente Made in the USA, de fabricación estadounidense”
Miembro de Número de la Academia Mexicana de Criminología
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