Faltan 99 días para el Mundial 2026, 99 días. Y la pregunta no es si México puede hacer historia. La pregunta es si estamos listos para no volver a fracasar. Porque, si hoy empezara la Copa del Mundo, esta Selección no transmite seguridad. No transmite identidad. No transmite carácter.
Nos han prometido renovación. Nos han prometido un proyecto. Nos han prometido que, jugando en casa, México va a competir de verdad.
¿México ya tiene un 11 titular claro? Porque, a 99 días de un Mundial serio, los equipos que compiten ya tienen base. Ya tienen columna vertebral. Ya tienen jerarquías claras.
En México, todavía hablamos de “pruebas”, de “ver opciones”; todavía hay posiciones sin dueño. Y eso no es evolución. Eso es incertidumbre.
Jugar en casa no siempre es una ventaja. Es presión. Es expectativa. Es historia pesando en cada jugada, y esta generación no sólo va a jugar un Mundial, va a cargar con el recuerdo de fracasos recientes, con la eliminación pasada, con la exigencia de “ya es momento”, con la obligación de no fallar.
¿Está preparada mentalmente esta Selección para eso? Porque el talento ayuda, pero la fortaleza mental define.
El verdadero riesgo no es quedar eliminados, eso puede pasar en el futbol. El verdadero riesgo es llegar al Mundial con dudas internas, con un 11 que todavía se está buscando, con una idea que todavía se está ajustando, con una narrativa basada en esperanza y no en certezas.
Cuando dependes más de la ilusión que del funcionamiento, normalmente el golpe es más fuerte.
@elmagazo

