Lo que nos enseñó la pasada elección

Francisco Rivas

El domingo 6 de junio salí con mi perra Lupe a votar y, como en pasadas elecciones, fue una experiencia que me generó un gran optimismo, antes de las 9 de la mañana ya había gente en fila, esperando con paciencia; los funcionarios de casilla muy organizados y eficientes; era evidente un ambiente general de buen humor.

Cada fin e inicio de año es costumbre de muchas personas hacer evaluaciones sobre lo logrado en los últimos 12 meses y proponerse objetivos para el año que está por comenzar. En las democracias, las elecciones también son una manera de hacer cortes de caja y proyectar hacia el futuro el destino de nuestro país, entidad, municipio.

Por ello nos debe importar el resultado de la elección tanto cuanto cómo llegamos a ello. Es imperativo preguntarse qué nos enseñó la pasada elección, si queremos fortalecer nuestra democracia, nuestras instituciones y si se busca empoderar a la ciudadanía.

Personalmente propongo 5 temas sobre los que deberíamos reflexionar para aprender:

            1.         Los mexicanos creemos en la democracia y las instituciones.

Por años muchas encuestas y mediciones hechas por organismos públicos y privados, nacionales e internacionales, han señalado con mucha claridad que los mexicanos tenemos un pobre respeto de las normas e instituciones que nos gobiernan y de la democracia como sistema político.

Sin embargo, la importante participación del 52% de los 93 millones de los mexicanos con derecho al voto indica que muchos creemos en el sistema electoral nacional para incidir en el rumbo del país; confiamos en los ciudadanos que donaron su tiempo para llevar a cabo una elección libre y justa; respaldamos al árbitro electoral, el INE, y su sistema para llevar a cabo los varios procesos democráticos.

            2.         La mayoría de los mexicanos sigue confiando en el proyecto del presidente.

En medio de la peor crisis de violencia, sanitaria, de desabasto de medicamentos, de impunidad y corrupción, de libertad de expresión, económica, de desempleo, de nuestra historia reciente, los resultados preliminares presentados por el INE muestran un importante respaldo ciudadano a este gobierno:

            ⁃          Morena sigue siendo la primera fuerza política del país.
            ⁃          Morena y sus aliados se llevan dos terceras partes de las gubernaturas.

La reflexión debe centrarse en entender cómo logra convencer a los votantes un partido que no puede demostrar éxito alguno en el ejercicio de sus funciones ¿Importa el quehacer de un gobierno en la preferencia electoral?

            3.         Los ciudadanos sancionan proyectos que fracasan. En la democracia mexicana no hay invencibles.

La victoria de Morena en esta elección estaba cantada hace mucho, pese a ello, hace 6 meses las principales casas encuestadoras, analistas y el sentido general de la población hablaban de una victoria aplastante del partido del presidente, la mayoría calificada en el Congreso; 14 de las 15 gubernaturas en disputa; la gran mayoría de alcaldías y congresos locales, algo que no se cumplió.

La victoria de Morena, mucho menor a lo anticipado, sabe a castigo del electorado. Si hace tres años fácilmente logró la mayoría calificada -esa que permite modificar la constitución- ahora se ve imposible de lograrla aún con los partidos aliados, lo que hace inviable mayoritear y cambiar a gusto la Carta Magna.

            4.         El candidato importa, pero no tanto.

Algunos candidatos fueron sancionados por el electorado pese a representar la marca más exitosa de esta elección, Morena.

En Nuevo León, al arranque del proceso electoral, la gran favorita a ganar era la candidata de Morena quien, tras una serie de graves errores en su campaña, se desplomó irrecuperablemente al cuarto lugar.

En Guerrero, la candidata de Morena, hija del candidato removido por no comprobar gastos de campaña -imputado por delitos de violación, con un pasado de desmanes y alcoholismo en público y señalamientos de nexos con el narcotráfico- logró ganar con un margen limitado si comparado con los más de 20 puntos que llevaba de ventaja su “distinguido padre”, frente a sus contrincantes antes que el INE lo diese de baja.

Estos casos de sanción al candidato se acompañan de ejemplos donde es el partido es el factor determinante para ganar una elección:

            ⁃          Las candidaturas independientes siguen sin  lograr espacios relevantes en las contiendas electorales.
            ⁃          Pese a que los candidatos exhiban ignorancia, falta de experiencia, pobre desempeño en su trayectoria profesional, bochornosas participaciones en los debates, ganan elecciones.
            ⁃          Los candidatos ganan sin dialogar con la ciudadanía, sin proyecto de gobierno, sin transparencia.

            5.         Delincuencia organizada y común, grupos de interés y presión, inciden en los resultados electorales.

La pasada elección nos dejó otro terrible saldo, casi 100 personas asesinadas y casi 600 agresiones a quiene participaron en la contienda a manos de delincuentes, grupos sociales o contrincantes políticos.

Si bien en la mayor parte del país los mexicanos pudimos salir libremente a ejercer el voto, en algunas zonas de Guerrero, Michoacán, Tlaxcala, Veracruz y Sinaloa, la violencia afectó el natural desarrollo de las elecciones.

Estas 5 lecciones son sólo algunas sobre las que deberíamos reflexionar y actuar si queremos fortalecer nuestra democracia, nuestras instituciones y si se busca empoderar a la ciudadanía.

Es impostergable seguir fortaleciendo el acceso universal a la información para los ciudadanos, obligar a los candidatos a que presenten de manera precisa planes y estrategias que habrán de implementar una vez elegidos, que las autoridades gobernantes rindan cuentas con indicadores precisos de desempeño y resultado, todo ello para que los votantes ejerzan su derecho al voto de manera razonada y sustentada.

Ante la crisis de violencia imperante en el país urge que la autoridad federal desarrolle sistemas de protección de ciudadanos y comunidades para garantizar la seguridad de las personas y que el resultado de la contienda obedezca a los intereses de los ciudadanos y no de la delincuencia.

Las víctimas de la violencia no deben ser olvidadas. Se requieren investigaciones independientes y apegadas a derecho que den acceso a la justicia a las víctimas y sanción a los culpables de cometer delitos.

Los delitos electorales se debe sancionar, no podemos permitir que partidos y ciudadanos queden impunes tras actuar en contra de las normas que rigen nuestra democracia, como es el caso del Partido Verde y los negligentes actores e influencers que se prestaron a la comisión de delitos electorales.

Necesitamos impulsar una cultura política que permita a la mayoría de los ciudadanos analizar y entender si un partido y un candidato realmente cumplen con los requisitos para gobernar. Es pésima señal que sigan ganando elecciones personajes obscuros, neófitos, ignorantes de los problemas sociales y cómo resolverlos.

Por último, es importante respetar y proteger al árbitro electoral. Es evidente que el ganador de la elección fue el presidente y su partido Morena, ese mismo presidente que violó con absoluta impunidad las leyes electorales, que criticó al INE y sus funcionarios, que dejó entrever un “compló” y fraude en un proceso aún no sucedido. El mismo presidente que permitió que el dirigente de su partido dijese que habrían de borrar al INE y que su ex candidato en Guerrero, el padre de la hoy virtual gobernadora electa, amenazara de muerte al presidente del INE.

Es evidente que los mexicanos confiamos en la democracia, es tarea de todos trabajar para que ésta sea mucho más sólida y madura y así permita madurar sus promesas de desarrollo social y justicia para todos.

Director general del Observatorio Nacional Ciudadano
@frarivasCoL

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