Festejar sin nada que celebrar

Francisco Rivas

El pasado 1 de diciembre el presidente López llevó a cabo un mega encuentro en el Zócalo capitalino para celebrar el tercer aniversario de su administración y para rendir uno de sus acostumbrados “informes de gobierno”. 
 
Fiel a su estilo, López presumió éxitos sustentados en datos de origen desconocido y en supuestas correlaciones entre políticas públicas, imposibles de confirmar. 
 
Particularmente en materia de seguridad y justicia, el presidente afirmó que los principales éxitos de su gobierno en dicha materia son que: (1) se ha rescatado a la juventud del país como efecto de sus programas sociales, y que gracias a ello los jovenes ya no necesitan involucrarse en la delincuencia para subsistir, y (2) que desde el inicio de esta administración se ha registrado un marcado descenso de los delitos que más afectan a los mexicanos. 
 
Lamentablemente los dichos del presidente son falsos, la evidencia apunta a que cada vez hay un mayor número de jóvenes involucrados en la delincuencia y la estadística oficial -elaborada precisamente por el gobierno de López- exhibe que los delitos siguen creciendo y que 2019, 2020 y 2021 son los años más violentos de la historia. 
 
En el Observatorio Nacional Ciudadanos (ONC) elaboramos los estudios “Tres años sin gobernabilidad, resultados, ni rumbo fijo en seguridad” y “ Reclutamiento y utilización de niñas, niños y adolescentes por grupos delictivos”, en los que exhibimos que: 
 

            1. Los programas sociales, es decir, las políticas públicas de transferencias económicas directas de este gobierno, no están diseñadas ni cuentan con los indicadores y los mecanismos de evaluación necesarios para confirmar su éxito en inhibir la participación de los jóvenes en el delito. 

            2. Dichos programas se otorgan con una lógica de conveniencia política y no con base en las necesidades y factores de riesgo de las comunidades que los reciben. 

            3.  Las poblaciones más pobres de nuestro país -aquellas incluidas en los dos primeros deciles económicos- reciben entre un 2 y un 7% menos que en las pasadas administraciones. 

            4.  Actualmente hay entre 145 y 250 mil niñas, niños y adolescentes en México en riesgo de ser reclutados por el crimen. 

            5.  En los primeros 35 meses de esta administración el homicidio doloso ha crecido un 66% más que en el mismo periodo de Peña y un 104% más que en el de Calderón. 

            6. El huachicoleo ha generado un 80% más de pérdidas económicas que en el sexenio anterior. 

            7. Las personas desaparecidas en nuestro país han crecido en tan sólo 35 meses casi un 130% respecto al total que personas que se encontraban registradas como desaparecidas desde 1960 hasta 2018. 

            8.  Delitos como feminicidio, extorsión, trata de personas, violaciones, narcomenudeo, violencia familiar se encuentran en máximos históricos con una tendencia claramente al alza. 

            9. Los decomisos de armas por parte de la federación han disminuido un 66% respecto al sexenio anterior. 

            10. Las violaciones graves a derechos humanos por parte de las fuerzas federales se dispararon a niveles sin precedentes. 

            11. Corrupción e impunidad se encuentran en máximos históricos. 

            12. La destrucción de instituciones, el abandono de los programas de atención a víctimas del delito, de violaciones a derechos humanos, de poblaciones en situación de vulnerabilidad, han abandonado a quien ya ha sufrido la violencia y permiten imaginar que la situación sólo habrá de empeorar. 

 
Indudablemente López es el presidente más poderoso de las últimas décadas; es un presidente que llega a la mitad de su mandato con un excelente nivel de aceptación y popularidad; es un presidente que a todas luces detiene el control del Poder Legislativo -y una buena parte del Judicial-; es un presidente con mayor capacidad de dar resultados en seguridad y así cumplir con sus promesas de campaña. 
 
Lamentablemente nada indica que el presidente tenga intención de hacer un corte de caja con datos reales y prefiera echar mano de sus propios datos. 
 
Nada indica que López esté dispuesto a escuchar a expertos, dejar de lado ocurrencias y politiquerías, asumir la responsabilidad de gobernar y dejar de culpar al pasado por su falta de resultados. 
 
Todo apunta a que López continuará con discursos completamente alejados de la realidad y con festejos cuando no hay nada qué celebrar. 

 
Director del Observatorio Nacional Ciudadano 
@frarivasCoL 

 

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