El presidente satisfecho a pesar de la peor crisis de violencia

Francisco Rivas

Al presidente López le tomó 58 minutos rendir su 3er Informe Constitucional, los mensajes principales se resumen en “estamos transformando al país”, “vamos bien”, “estoy satisfecho”.

La frase inicial, “La transformación está en marcha y aunque es necesario seguir poniendo al descubierto la gran farsa neoliberal…” dio pie a un informe que se centró en mensajes en pro de la soberanía nacional, el estatismo y el desprecio a las decisiones políticas de los últimos 40 años.

Lamentablemente para la seguridad se destinaron poco más de 2 minutos, es decir, menos del 5% de los 58 minutos, pese a que según datos oficiales en lo que va de la actual administración se registraron 94,545 víctimas de homicidio doloso, 2,626 de feminicidio y más de 50 mil desaparecidos.

Sin embargo, el presidente destacó la disminución del robo de combustible en un 95%; del homicidio doloso en 0.5%; del robo de vehículos en 28%; del secuestro en 18% y declaró que lo mismo sucede en todos los delitos de fuero común y federal a excepción del feminicidio que creció en 13%; la extorsión en 28% y el robo en transporte público individual en 12%.

En particular, sobre el feminicidio el presidente subrayó que en parte ello se debe a que antes este delito no se clasificaba como ahora.

Lamentablemente dichas declaraciones van desde la imprecisión a la falsedad: por un lado las autoridades federales han negado las solicitudes de transparencia que permiten conocer con precisión el número de carpetas de investigación por huachicol, los litros de combustible robados y el valor de este para entender qué tanto a aumentado o disminuido el delito; por otro, los datos oficiales desmienten la numeralia expresada por López, y por último, es falso que en esta administración se clasifique de forma diferente el feminicidio ya que el tipo penal existe desde 2012 y fue en la pasada administración cuando se impulsó la publicación y transparencia de este dato.

Según las cifras oficiales, si se comparan los primeros 32 meses de la actual administración con los últimos 32 de la pasada, vemos que disminuyen las víctimas de homicidio culposo en un 2.51%; las de secuestro en 15.88%; las carpetas de investigación de robo con violencia 9.53%; las de robo de vehículo 22.35%; las de robo a casa habitación 22.74%; las de robo a negocio 3.33%; las de robo a transeúnte 3.33%; las de robo en transporte público (total) en 9.71% y las de transporte público individual 15.4%.

En contraste, las víctimas de homicidio doloso aumentaron 16.02%; las de feminicidio 24.10%; las de extorsión 32.30%, las carpetas de investigación de violación 20.21%; las de trata de personas 58.40%; las de narcomenudeo 62.51% y las de violencia familiar 26.37%.

Si se comparan los primeros 32 meses de esta administración contra los primeros 32 de la pasada prácticamente todo crece, en particular el homicidio muestra un aumento del 68.98%.

Un aspecto fundamental que debemos señalar para entender el comportamiento de los delitos es que si el homicidio culposo, los robos y los secuestros bajaron, se debe principalmente al confinamiento por la pandemia de COVID 19 y no a una política particularmente exitosa. Todos podemos entender que es difícil que sufran accidentes vehiculares (la mayor parte de casos de homicidios culposos), robos o secuestros quienes se encuentran resguardados en sus casas.

Más allá de las mentiras e imprecisiones en las estadísticas que presentó, cabe destacar que en los escasos 2 minutos que le dedicó a las actuales condiciones de seguridad del país, el presidente dejó de hablar de temas fundamentales y presumió acciones que no han mostrado resultados.

López destacó la diminución de carpetas de investigación del fuero federal pero omitió decir que ello se debe a que Fiscalía General de la República (FGR) dejó de investigar y actuar en contra de un número importante de denuncias y delitos. Un ejemplo clave es el desempeño de la Fiscalía Especializada en Delitos Electorales (FEDE) en la pasada elección de junio 2021.

Pese a que éstas fueron las más violentas de la historia y con la mayor cantidad de casos de delitos electorales, la FEDE omitió actuar. Ante la falta de publicación de los reportes mensuales de actividades de abril a julio de la FEDE desde el Observatorio Nacional Ciudadano presentamos solicitudes de información para conocer avances y acciones llevadas a cabo para combatir delitos y violencia,. La fiscalía simplemente contestó que no tenía nada qué reportar.

En los 2 minutos dedicados a la seguridad López omitió hablar de cómo, desde el inicio de su administración, los desparecidos en el país crecieron un 120%, pasando de 41 mil a más de 90 mil.

Mientras que el presidente presumió la constante capacitación en materia de Derechos Humanos, los datos del Sistema Nacional de Alerta de Violación a los Derechos Humanos dan cuenta de un número sin precedentes de quejas en contra de la Guardia Nacional, el Ejército y el Instituto Nacional de Migración.

En ese mismo tenor, el presidente faltó a la verdad cuando dijo que la FGR dejó de espiar a opositores, perseguir adversarios políticos, fabricar culpables. Las quejas a la CNDH como la denuncia de uso de software para espiar a opositores confirman que las malas prácticas continúan tanto o peor que en el pasado.

Otro gran ausente del Informe fue el abandono de las policías, procuradurías, fiscalías y penales de todo el país a partir de recortes presupuestales sin sentido.

Nada se dijo del fracaso de la amnistía puesta en marcha por esta administración o de la ausencia de recuperación de control del sistema penitenciario. La única mención al tema fue cuando López señaló que había terminado la privatización de los penales, algo que, según datos oficiales, resulta falso, los cierres de CEFERESOS en esta administración produjeron el aumento de penales privados y de traslados de reos federales a estos.

Entre los errores de análisis que presentó López destacan considerar un logro la creación de la Guardia Nacional; la construcción de cuarteles; las reuniones diarias de seguridad; los miles de millones de pesos destinados a los programas sociales, cuando la delincuencia organizada controla cada vez más porcentaje del territorio nacional y cuando los datos de incidencia delictiva y violencia no muestran mejoras.

En los 2 minutos que López destinó a la seguridad no reconoció fallas, no aceptó responsabilidades, mintió sobre resultados inexistentes, exhibió ausencia de auto crítica y que este gobierno sigue sin rumbo y que no piensa replantear sus acciones.

El presidente está satisfecho en medio a la peor crisis de violencia y eso es un dato que a todos nos debe preocupar: análisis superficiales, el uso datos falsos y el olvido a temas fundamentales hace suponer que nada habrá de cambiar de cara al final de este sexenio pese a que este ya se haya posicionado como el más violento de la historia.

Director general del Observatorio Nacional Ciudadano
@frarivasCoL

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