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¿Nuevos Pueblos Mágicos? Primera parte

Francisco Madrid Flores

Hace unos días, la Secretaría de Turismo publicó el acuerdo que expide la Estrategia Nacional de Pueblos Mágicos, documento que perfila los propósitos y líneas de actuación en la materia de la presente administración federal, sobre esta que es una de las más importantes iniciativas de política pública en turismo en la historia.

El programa, que nació en 2001, sigue representando un activo importante para la Secretaría de Turismo, pues supone una marca poderosa —reconocida por 91% de los viajeros y no viajeros—, de acuerdo con un estudio realizado por la propia Sectur en 2017 y una red nacional de 121 localidades, con una larga lista de espera; que no dejan de ser una de las más visibles muestras de la actuación pública en turismo en el país.

El diagnóstico ofrecido como preámbulo a la estrategia ofrece muy interesantes ángulos que dan cuenta de 'algunos de los principales aspectos que describen la realidad de los Pueblos Mágicos, de la política pública instrumentada en administraciones federales anteriores para su fomento y los retos que enfrenta la actual administración para consolidarlos como polos de atracción para el turismo nacional e internacional'.

Dentro de los temas analizados sobresale, por ejemplo, que entre 2001 y 2018 se canalizaron cerca de 6 mil millones de pesos (presumiblemente en términos nominales) dedicados, fundamentalmente, al desarrollo de obras de infraestructura y equipamiento de las poblaciones —un poco menos de la mitad de esta cifra fue inversión federal—. De igual forma es muy relevante el reconocimiento de que en los 123 municipios en que se encuentran los Pueblos Mágicos, habitan más de 7.5 millones de personas, destacando que en 10% de dichas localidades, la mayoría de los habitantes pertenecen a etnias indígenas.

De acuerdo con este diagnóstico, el programa presenta claroscuros en cuanto a los resultados alcanzados en beneficio de las poblaciones residentes; muestra de ello es que en el lapso comprendido entre 2010 y 2015, 86 municipios redujeron los niveles de pobreza, y 36 reportaron un incremento, lo que lleva a concluir —de manera acertada en nuestra opinión— 'que los beneficios del turismo no necesariamente han permeado en todas las localidades receptoras'.

Uno de los datos reportados que más debe llamar a la reflexión y que sugiere que al menos en los años comprendidos en la segunda década del siglo se relajaron las barreras de entrada y permanencia al programa es que de acuerdo con los registros de la Sectur en 2019, los lineamientos de permanencia eran cumplidos solo por 16 localidades —13% del total— 'denotando la falta de apego de la norma a una realidad que se vive en tales destinos', lo que entre líneas debe leerse como el que desde el punto de vista político es más fácil declarar localidades como Pueblos Mágicos, que retirar los nombramientos ante el cumplimiento de las reglas del juego.

Debo concluir señalando que me gusta el diagnóstico y que sería de mucha utilidad acceder a los anexos mencionados en el acuerdo, pero que no fueron publicados. Además de los aspectos ya descritos, me parece particularmente acertado el señalamiento de la debilidad estructural de los municipios que en materia de gestión pública del turismo viven la paradoja de ser el eslabón más débil, al tiempo de tener la responsabilidad de atender de primera mano la presencia masiva de personas ajenas a la comunidad dentro del territorio. Como se señala en el multicitado acuerdo:  '… ilustra el reto por fortalecer las competencias gubernamentales a nivel local, sobre todo en destinos turísticos donde, además de tener la obligación de garantizar el bienestar de la población residente, también se tienen que atender de manera adecuada a los miles de visitantes que llegan a la localidad'.

Acaso me parece un tanto limitado el análisis en cuanto a la explicación de las causas que hacen que no se estén alcanzando los propósitos de transformación de las poblaciones y que tienen que ver, en mi opinión, con la proliferación de nombramientos en el periodo 2011-2012, en el que tan sólo en un bienio de pasó de 40 a 83 nombramientos.

En una próxima entrega habremos de revisar si la estrategia planteada tiene la capacidad suficiente para ser considerada como el relanzamiento de los Pueblos Mágicos.

Director del Centro de Investigación y Competitividad Turística Anáhuac (CICOTUR).
Twitter: @fcomadrid

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