La procuración de justicia se construye bajo un entramado de áreas interconectadas donde cada una cumple una función específica, al tiempo que se articula con las demás.
En la Fiscalía General de la República (FGR), este trabajo coordinado permite que una investigación avance, que los hechos puedan esclarecerse y que las víctimas tengan acceso real a la justicia. Para entenderlo con más claridad, miremos cuatro áreas de cerca para conocer cómo operan en conjunto.
Por ejemplo, la Fiscalía Especializada en materia de Delincuencia Organizada (FEMDO), se encarga de investigar delitos complejos, aquellos que no se explican por una sola conducta, sino por estructuras criminales completas. Su trabajo parte del análisis de fenómenos: identifica patrones, redes, flujos financieros y formas de operación, lo que permite no solo detener a una persona, sino desarticular organizaciones enteras.
Para que esas investigaciones avancen, la Agencia de Investigación Criminal actúa como el soporte técnico y operativo donde la información se convierte en evidencia: realiza trabajos de campo, peritajes, análisis de inteligencia y reconstrucción de hechos. La AIC no sustituye a las fiscalías especializadas, las fortalece, aportando herramientas científicas y metodológicas que sostienen cada caso.
Simultáneamente, la Fiscalía Especializada en Materia de Derechos Humanos (FEMDH) garantiza que la investigación incorpore una perspectiva indispensable, donde la dignidad de las personas ha sido vulnerada —como desapariciones, tortura o delitos contra grupos en situación de vulnerabilidad—, y asegura con debida diligencia y sensibilidad institucional, que cada actuación tenga como eje a las víctimas.
Por su parte, el Órgano Especializado de Mecanismos Alternativos de Solución de Controversias (OEMASC), abre una vía distinta dentro del mismo sistema. Cuando la ley lo permite, impulsa soluciones a través del diálogo, lo que reduce tiempos y permite atender el conflicto desde una lógica cercana a las personas y privilegiando la reparación del daño.
Pero lo más importante, ¿cómo trabajan juntas?
Una investigación puede iniciar con información que detecta la FEMDO sobre una estructura criminal. Esa línea se desarrolla con el apoyo técnico de la AIC, que obtiene y procesa evidencia. Si en el caso hay víctimas de violaciones a derechos humanos, la FEMDH interviene para asegurar que la investigación cumpla con estándares reforzados. Y, en aquellos casos donde es viable, el OEMASC puede facilitar soluciones que reparen el daño de forma más inmediata.
Se trata de un sistema donde las áreas no compiten ni se duplican, sino que se complementan. Donde cada intervención suma a un fin común: que la justicia sea efectiva pero también humana. Este entramado institucional, se fortalece además por la coordinación permanente con el Gabinete de Seguridad porque frente a desafíos complejos, la respuesta debe ser integral.
El próximo 17 de abril, presentaré ante la ciudadanía el Plan Estratégico de Procuración de Justicia de la FGR, que marcará la ruta para una procuración de justicia basada en el rigor del trabajo, el uso ético de la inteligencia y la entrega absoluta al bien común y a los intereses del pueblo.
Fiscal general de la República

