Cancelación de energías limpias y consecuencias

Enriqueta Cabrera

La cancelación de energías limpias o renovables fue un rayo en cielo despejado, lo mismo para gobernadores donde se desarrollan los campos de energía solar o eólica, que para las empresas, en su mayoría extranjeras, que cumplen con contratos firmados y avanzan lo que fueron proyectos y comienzan a ser o son ya realidades. El gobernador de Coahuila, Miguel Ángel Riquelme, no podía dar crédito al anuncio de la nulificación de energías limpias, con el acuerdo publicado en el Diario Oficial de la Federación. En Coahuila se desarrolla el mayor parque de energía eólica en toda Latinoamérica, que está a punto de arrancar y ser la segunda más grande del mundo. La sorpresa de Riquelme fue también la de la empresa Italiana contratista lista para producir electricidad a través de acuerdos de compra de energía. Todo estaba prácticamente listo para iniciar la producción de energía eléctrica. En el parque de energía solar más grande de Latinoamérica y el segundo en el mundo de energías limpias, no contaminantes. El gobernador, afirmó “Tenemos grandes problemas. Todo se volvió incierto, ¿en qué se convertirá la hazaña? La energía solar en México tiene un gran potencial de generación de electricidad, Coahuila podía dar el paso”.

La prestigiada revista The Economist titula su artículo sobre México: “Nada puede frenar la fijación de AMLO por los combustibles fósiles”. Afirma que para las nuevas reglas no hubo el normal proceso de consulta; que las reglas establecidas por la Cenace establecen clara desventaja para las energías renovables dando prioridad a las más sucias y más caras plantas manejadas por la Comisión Federal de Electricidad. México desaprovechó la ventaja de la pandemia (que está siendo aprovechada por otros países) para acelerar un cambio del petróleo a la energía renovable: “El presidente populista del país está haciendo aproximadamente lo contrario”. Ciertamente no estamos ya en 1938 cuando Lázaro Cárdenas nacionalizó el petróleo, o en 1960 cuando Adolfo López Mateos compró todas las acciones de Mexican Light para formar la Compañía de Luz y Fuerza del Centro.

Otros gobernadores se dijeron también sorprendidos y afectados por la decisión en materia de energías limpias: el de Coahuila y el de Tamaulipas, donde se desarrolla otro proyecto, el de Jalisco, Enrique Alfaro, y de Durango, José Rosas Aispuro. Destacan dos cuestiones: la primera es la falta de diálogo del Presidente con los gobernadores, asunto de la mayor importancia en un gobierno Federal. La segunda es la afectación a los contratistas internacionales y nacionales desconociendo lo anteriormente firmado, cancelando el acuerdo unilateralmente. En ambos casos, el diálogo debió haber sido algo tan necesario como obligado, porque a pesar de que el Ejecutivo pueda tomar las decisiones, si hay diálogo es posible flexibilizar posiciones y alcanzar acuerdos para bien de todos, evitando demandas internacionales. La forma es fondo, como lo decía Reyes Heroles, y no se cuidaron las formas. De manera que todo será mucho más complejo. Como si México no tuviera demasiados problemas y frentes abiertos. Además con demandas o sin ellas, se estarán generando afectaciones de cientos o miles de millones de dólares. Los cambios hechos en materia energética frenan el interés en favor de México, vulneran la confianza, dejan a la vista falta de seguridad jurídica. Impedirán nuevas inversiones en nuestro país. Frenan el desarrollo de energías limpias, aferrándose el país al petróleo altamente contaminante y no renovable. Afortunadamente para el planeta va en caída. Se derrumba nuevamente la imagen de México.

El problema de fondo es que la cancelación de energías limpias y la prevalencia de combustibles fósiles para la generación de electricidad en México trae también otros grandes problemas. El primero es el de la contaminación creciente, al utilizar combustóleo ó petróleo para la generación de electricidad o la refinación de gasolinas, como si no tuviéramos suficiente contaminación y por tanto afectación a la salud de todas las personas, especialmente de las que vivimos en el Valle de México y en Ciudad de México. Seguir utilizando e incluso ampliar la producción de combustóleo, que ya no tiene mercado, para generar electricidad afectará en primerísimo lugar a la Ciudad de México. Si se trata de refinación para producir gasolinas, crecerá aún más la contaminación, ya que la refinería de Tula se encuentra a sólo 90 kilómetros de la capital del país y los vientos soplan hacia acá. Los más vulnerables en su salud por la creciente contaminación serán los niños, los de la tercera edad y los que padezcan otras enfermedades, las respiratorias en primer lugar y todos los habitantes de la CDMX.

Acabar con energías limpias en la forma en que se está haciendo tiene elevados costos para México en varios escenarios internacionales. La Secretaria de Energía, Rocío Nahle, afirma que las empresas tienen derecho a demandar, como si no lo supieran y no estuvieran ya preparando demandas que tendrán altos costos económicos y políticos para México. Enviaron ya una carta a la Secretaría de Economía, las Cámaras México-Alemana, Española de Comercio, Franco Mexicana de Comercio e Industria, Italiana en México, Nórdica de Comercio, que agrupan a 18 mil empresas. Pesa la reacción de la iniciativa privada europea tanto como los 160 mil millones invertidos en México, la preocupación y el total desacuerdo en la modificación unilateral a las reglas para las energías renovables.

El otro enorme costo para México es que de llevarse a cabo el acuerdo publicado en el DOF estaría incumpliendo compromisos adquiridos en los Acuerdos de París. Con una política muy cercana a la de EU en el gobierno de Trump que se retiró de los Acuerdos y ahora actúa con toda libertad en contra del Cambio Climático privilegiando los combustibles fósiles y obtenidos a través del fracking y el carbón. En México deberíamos preguntarnos si ¿es éste un primer paso para heredar a las próximas generaciones en México problemas gravísimos en materia ambiental? Ese es el otro enorme costo ya presente. De acuerdo con un monitoreo de la NASA, cinco de las seis refinerías de Pemex forman parte de las 25 más contaminantes en el mundo. Magnífico premio para algo que se quiere recomenzar, a no dudarlo, vamos en reversa.

La primera interrogante es, ¿qué es lo que justifica iniciar el regreso al pasado? Cuando en el mundo entero se desarrollan grandes proyectos para generar energía eléctrica y aprovechar lo que la naturaleza pone al alcance como el viento y la energía solar; lo hacen países europeos, en Canadá, Asia, Japón, China. Pero México va al revés ¿por qué el Presidente de México tomó la decisión de liquidar las energías limpias y aferrarse a la energía eléctrica producida con petróleo pesado o combustóleo, cuando cae la demanda de los mismos en el mundo y por lo tanto las ventas a los navíos que no utilizarán más el combustóleo. CFE podría dedicarse a producir electricidad sólo en plantas no contaminantes como las hidroeléctricas y las geotérmicas. Los combustibles fósiles, el petróleo y el combustóleo son altamente contaminantes y su uso va declinando. Ya no es rentable, la producción de gasolinas o electricidad con combustibles fósiles también. Habría que recordar que el petróleo es un recurso no renovable y que hoy algunos países como Estados Unidos utilizan tecnologías extremas como el fracking con otros daños ambientales en el subsuelo y acelerando el cambio climático. El México y el mundo de 1938 y 1960 no es son mismo que en 2020. Muchos países están avanzando hacia energías no renovables, entre ellas también la geotérmica que se utilizó en México. Nuestro país puede hacer grandes aportaciones en materia energética.

Una discusión nacional amplia, inclusiva, con expertos, análisis de experiencias propias y en el mundo, sería importante para tomar las mejores decisiones en materia de energía eléctrica. México es rico en recursos naturales y en territorio, sobre todo en el Norte del país, si hay voluntad, hay condiciones para definir una nueva política energética. La falta de confianza y las disputas legales ahuyentarán la inversión tanto extranjera como nacional.

Periodista, analista internacional

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